31/05/2008
Una de teatro
Desde la última vez que escribí, me han pasado muchas cositas. Fui a tocar a Banyeres (por primera vez) y, bueno, quitando las cuestas que tiene ese pueblo moló la cosa. Tocamos en los marrocs y, oyes, tenéis que ver su kábila; como una mezquita. Si pudiera os pondría las afotos que le hice con el móvil. Pero como no puedo y tampoco se ven muy allá...
Hace 3 semanas también me fui a tocar a Petrer. Esperaba trabajar durante el mes de de mayo pero me hicieron la jugada maestra de la finta prorrogando el contrato a la chica que estaba y dejándome a mí en la estacada. Menos mal que pude reagregarme al grupo y pude ir a tocar (después de decirle al boss que iba a trabajar y que no contara conmigo). Como hace dos años, estuvimos en la filà tercio de flandes y le dimos calor al pasodoble "flamencos de Petrer". Acojonante la entrà mora del domingo; como llovió a cántaros, suspendióse y metímonos en un cuartelillo de mujeres donde comimos y bebimos cuanto quisimos y además bailamos, gozamos y hasta cambiamos de peinado pues se trataba de una peluquería. Muy guay del paraguay.
Y referente al título, pues quiero comentar una obra de teatro que vi anoche. Fijaos que fue un flechazo; bajé el jueves a comprar unas cosas al pueblo -os recuerdo que vivo en la montaña- y vi un cartel donde se anunciaba esta función. Se trataba de "Parejas de hecho; de hecho parejas" y la interpretaban los alumnos de la escuela de teatro de Buñol. No había oído hablar de la obra -en realidad no he oído hablar de casi ninguna obra porque no soy muy de teatro- pero dije, ché, son paisanos de aquí del pueblo y con eso sobra. Y allí que fui.
La obra es una especie de visión de como han sido las parejas de lo largo de todos los tiempos en plan cómico. Empiezan hablando todos los integrantes del espectáculo (10 actores) y luego van saliendo de dos en dos escenificando diferentes situaciones. Un par de pingüinos del arca de noé, una pareja en un restaurante, una pareja de futbolistas, unos novios que van a casarse, una mujer que va al psiquiatra y un cura confesando a un soldado. Creo que me dejo un par de números pero espero que los actores me perdonen. Fue una hora de risa donde pude apreciar lo jodido que es hacer teatro. No ya por los diálogos -algunos eran auténticos trabalenguas- sino también por la expresividad de los actores y la eliminación del miedo escénico ya que el teatro acogió una muy buena entrada. Ole ole.
Bueno, incluyo este artículo en literatura puesto que el teatro lo es -y mucho- y mis andanzas lo van siendo poco a poco.
17/04/2008
El rey león
El otro día vi “El rey león” en v.o. Es la película de Disney que más me gusta. No sé, creo que es por que es la única que he visto en cine y, además, dos veces (con una entrada dos pases). Lo que pasa es que dio el venazo cabrón y ahora voy a desmembrarla poquito a poco para que veáis cuán malo puedo llegar a ser. Muah ha ha ha...
La película empieza con la escena donde todos los animales van a reunirse frente al peñasco de los leones para conocer a su nuevo príncipe. De fondo, la archifamosa canción del ciclo de la vida que empieza con “ayyy chigueña, babaguí babalóoo” que la hace inolvidable aunque, a día de hoy, ni los mismos cantantes saben que quisieron decir. Es más, en África tampoco entienden esas palabras.
La vaina es que, bueno, tras la puesta en vida social de Leonor, ay no!, de Simba, todos los animales vuelven a sus quehaceres mientras Mufasa, el rey león, va a reñir a su hermano Scar (no, no se trata de un fallo y se supone que era Óscar, sino cicatriz en inglés) por no asistir al bautizo de su hijo. A todas estas, debo hacer referencia al sacerdote que realiza la ceremonia: un mandril de culo azul que está como una chota. Al igual que en “los gemelos golpean dos veces”, genial película de Arnold Schwarzennegger y Danny de Vito, vemos como los hermanos felinos están claramente descompensados; Mufasa es el follarín de la familia, alto, guapo, estético y su hermano Scar es un león raquítico, piojoso y malo maloso. Muy tópico, vamos.
Sigue el film y vemos como Simba ya es un cachorrillo inquieto, travieso y ávido de aventuras y se junta con su amiga Nala para ir a un cementerio de elefantes tras cantar la canción de “yo voy a ser rey león”. En el camposanto de los paquidermos entran en acción las hienas; pronunciado Jáinas en inglés que mola más. Podemos observar a tres hienas asquerosas e inmundas cuyo único objetivo es comerse a los dos cachorros de león. Menos mal que están gilipollas y nuestros héroes escapan.
Como Scar no consigue que Simba muera tras esta peripecia, se encarga de preparar el plan que lo convertirá en rey: la muerte de su hermano. Y de su sobrino, ya de paso. Así que tras el tema “preparaos” le tiende el lazo a Mufasa haciéndole ir a recatar a su hijo de una estampida de impalas. O antílopes, porque no están nada bien dibujados hala. Con una música frenética y una acción trepidante, vemos como Simba es salvado pero también como su padre es asesinado por su hermano. Que infame. Encima, el miserable, le echa las culpas de todo al pequeño Simba y le recomienda que huya muy lejos y que no vuelva. Claro, aquel, acojonadísimo, echa a correr sin rumbo fijo y se pierde en la lejanía. Scar aún le achucha las hienas para que lo liquiden pero, de nuevo, y gracias a la gilipollez de éstas, Simba escapa.
Se supone que pasan unos días o semanas tras esto y aparece Simba inconsciente bajo el sol. Entonces entran en escena dos de los secundarios más extraños y pintorescos que la historia del cine haya podido dar: Timon y Pumbaa. Timon es un... er... a ver... un lémur (o algo así ya que creo que nadie sabe a ciencia cierta que animal se supone que es) y Pumbaa es un jabalí. Si Timon estuviera entre negro y blanco y oliera mal sería un gitano pero como es de colorines, pues no.
Tras reanimar a nuestro héroe, le preguntan de donde viene, quien es él, a qué dedica el tiempo libre y todo eso pero como está tan abatido por la muerte de su padre y porque sigue pensando que es por culpa suya, el tío no suelta prenda. Y ahora viene el cambio radical de la peli, la escena rebelación y el acabose. Como si de una película de Manolo Escobar se tratara, el tío empieza a cantar, bailar y reirse. O sea. El pavo está con una depresión de caballo, un sentimiento de culpa infinito y un malestar emocional grave y, ale, lo cogen los dos nanos estos y empiezan con el “Hakuna Matata” y, ñas, todo es fiesta, salero y tronío. Esta parte, en serio, es la más polémica del metraje. Es que, claro, cuando tienes de 0 a 8 años ves la peli y te mola un huevo. Cuando tienes de 8 a 15 ya no te causa tanto impacto aunque te sigue gustando. Cuando tienes de 15 a 25 la ves con otros ojos –generalmente vidriosos a causa del chocolate, la coca o el alcohol– y la ves como otra castaña de dibujos y cuando pasas de los 25 años, puedes verla como lo hice yo el otro día: en inglés para ir aprendiendo más el idioma, en plan cabroncete para sacarle pegas (como también hice yo) o, simplemente, porque tienes nanos en casa que se empapan todas las películas de dibujos habidas y por haber y tú te las tienes que tragar con ellos.
Pero volviendo al meollo del tema, voy a desintegrar los siguientes cinco diez minutos de peli. Estos dos engendros de la naturaleza conocidos como Timon y Pumbaa apadrinan al pequeño león y se hacen amigos inseparables. En una jungla maravillosa como sitio para vivir –en el que, curiosamente, solo habitan estos tres personajes– y donde pueden hacer lo que quieran. Vamos, todo un alegato al bohemismo. Pero del bueno. También, y dependiendo de cómo quieras mirarlo, podemos encontrar alusiones directas a la homosexualidad pues ya me diréis que hacen tres maromos viviendo juntos tantos años y, aparentemente, sin perder el juicio. Y reyes magos sólo hay tres, no más. Que, si bien afilamos este tema, también podemos ver pederastia oculta ya que Simba llega a este “paraíso” de pequeñito. Uy uy uy, mala marcha. Voy a pasar a otras cosas...
Desde el punto de vista racional también vemos como se dan situaciones imposibles. Dejando a un lado el que los animales hablen –es una película de dibujos–, tenemos a un bicho raro y a un jabalí que crian a un león alimentándolo con gusanos y escarabajos. ¿Pero eso que es? O sea, todas las tardes te sacan en la segunda los leones de Tanzania y te sacan que comen unos 30 kilos de carne al día y en esta película, ja, tenemos a un león que come bichos de colorines. Demencial. No me hubiera extrañado nada que hubiera salido Pocholo en la peli. Encima, Timon y Pumbaa son de lo más cabrón porque se ríen de Simba; hay una escena donde salen los tres tumbados mirando al cielo y Simba dice lo que su padre le dijo de pequeño, que los grandes reyes del pasado están ahí, en las estrellas, velando por ti y estos dos se descojonan. En serio, faltaba Pocholo.
Pero claro, unos minutos tan irracionales no podían acabarse sin más. Así que, ñas!, gracias a la casualidad, tenemos una leona cazando en esta selva que está a tomar por culo mil de todos los sitios. Y no lagartijas sino un jabalí bien hermosote. Por suerte para este cerdo salvaje, sale el león amigo suyo a defenderle y se enzarza en una pelea con la implacable cazadora. Tras unos revolcones, zarpazos y rugidos intimidatorios, la leona forastera vence y somete al león local. Claro, comiendo gusanos, ¿qué esperabas? Pero no, resulta que la mala nutrición de nuestro protagonista no tiene nada que ver con su formidable derrota. La flamante vencedora del combate no es otra que su amiga de la infacia: Nala. De pequeño siempre le derrotaba y, bueno, de mayor, pues igual. Así que, tras la sorpresa inicial, vienen las risas, las chanzas y los quétecuentas. Y después de todo, se impone la lógica: Simba y Nala se enrollan. Viendo la infancia del protagonista, viviendo con un bicho extraño medio loco y un jabato mariposón... buf, pues normal que al ver a la hembra de su especie –fijaos que se dan todas las circunstancias favorables–, el pavo esté a mil. Y si a eso le sumamos el hambre que también traía Nala de su tierra puesto que el único macho es el tío Scar y, issss, como que no, tenemos el romance. Cuando pensaron en poner música a esto dijeron: a ver, un rollo bohemio total, con tintes de mariconismo y abundancia de todo, ya está: llama a Elton John. Y zas!, temazo. Creo que hasta le dieron el oscar y todo. Si yo estoy que me caigo de hambre y me dan ambrosía para comer, pues oigan, como que también le doy al tío un oscar.
Y, bueno, el resto de la película muy predecible: Simba recapacita –gracias a la intervención del mandril que lo bautizó y a su padre que se le aparece en forma de nube– y vuelve para ser el rey de sus tierras. No tiene fácil el panorama porque todo está yermo, no hay alimento, no hay agua y el canalla de su tío se alía con las hienas que campan a sus anchas por todos lados. Pero, amigos, se trata de una película de Disney. Entonces, como era de esperar, el héroe llega, lucha contra su tío, le derrota y se convierte en el rey león. Por ese orden. Ta ta tá.
La última escena de la película es la misma que la primera pero con otros protagonistas. Vuelve a salir el mono de los huevos al peñasco de los leones con un león pequeño entre sus manos mientras todos los animales de la jungla van a conocer al heredero.
Y ya está. Tenemos otra peli para niños donde triunfan los de siempre: la verdad, el bien y toda la parafernalia. Se hizo una segunda parte de la película que, buf, ya no valía nada. Era vomitiva. Fijaos si era mala que no llegué ni a pasármela a dvd. La vi –como pude– y la borré directamente. No a “el rey león 2”.
Ahora a esperar para ver a qué o quien desmenuzo.
28/03/2008
Atommika a Zamora 2008
La Atommika es clava a un autobus a la una de la nit del dia de Sant Josep. Quasi sense temps a olorar les cendres de les falles que plaguen València i voltants, s’endinsa cap a la Espanya profunda: direcció Zamora.
Amb un fred de tres parells de calcetins –per no dir tres parells de collons–, el bus fa una parada a la Font de la Figuera per arreplegar més músics. Un moment després, fa de nou una parada per estirar les cames i per que el conductor descansara. El cronista de la història no pot donar més detalls per que es trobava k.o. momentaneament degut al desgast de les festes falleres. Pot reiterar que feia un oratge molt desapacible.
Rin ran run, i ens plantem en Villatronca del Rabo Partido –o un nom paregut– on tenim que fer la darrera parada abans d’arribar al nostre destí. Sense temps ni de fer-se un miserable café per entrar en calor, tornem a pujar al vehicle-llit amb esperances d’arribar prompte a Hogwarts (el col.legi major on dormiem que, per semblança amb el castell de Harry Potter i demés macs i bruixes, batejarem l’any passat així).
Onze del matí. Fi del viatge. Alguns músics, al més pur estil Juan Pablo II, besen a terra mentre altres anem agarrant equipatges, cridem a casa per dir que no hi ha novetats i tota la parafernàlia. Com si estiguerem al viatge de fi de curs de quint d’egb.
Mentre ens feien les fotocopies del dni per assignar-nos habitacions i tota la pesca, es passa una estoneta. Quan ja tenim tots els dormitoris, els estrenem per vore que tal son. Amb compte, clar, de no adormir-se per que teniem que fer un microassaig per vore les marxes rares que es toquen per allà damunt. Roines marxes, per cert ¬¬’ Medalla per Azael per donar-nos a tots jaquetes impermeables.
Es fa hora de dinar i si com d’una colla de lleons famolencs es tractara, anem tots disparats al menjador per devorar qualsevol cosa que trobarem. El cambrer que parlava valencià enguany s’havia deixat barba i pareixia Pablo Motos però en gran. Uhh. Netejem els plats com una patena i tornem de nou a Hogwarts per preparar-nos per la primera processó.
No sé la resta com s’ho montà, però jo, cronista extraoficial de la banda, vaig vestir-me al més pur estil michelin®: camiseta de felpa interior, camiseta de mànega curta, camisa, jaqueta de músic, bufanda i jaqueta impermeable. A la butxaca portava també dos parells de guants i un gorro per si de cas. Com si estiguerem a Sibèria (o Sòria, on també rasca mamá, rasca). Al principi feia caloreta però, conforme passaven les hores, anava pujant el fred i la gelor.
Arrivem a la porta del museo de la semana santa i allí esperem a que ens diguen on teniem que anar. L’Atommika anava amb la cofradia de la Flagelación, com l’any passat. El segon grup, la banda de Beneixida, anava amb la Virgen de los Dolores (crec).
En la primera parada de boxes dels que anaven baix l’anda, ve cap a nosaltres el cap dels festers. Als cofrades jo els dic festers (manies). Per preguntar quines marxes duiem de repertori. Per a la seua sorpresa, m’enrecorde del seu nom i del nom de la plaça on teniem que berenar. Va obrir uns ulls que de poc s’hi fica la caputxa dins. Com sempre, l’home molt educat, amb un timbre de veu molt agradable i disposat per ajudar-nos en qualsevol cosa que ens fera falta. També, com l’any passat, els encaputxats que passaven pel nostre costat, de quan en quan ens oferien caramels. Ma mare sempre em deia que no acceptara res d’un desconegut però es que, xé, estos tios, amb el gorro en punta que portaven, ja és com si forem de la familia. És més, quan s’el llevaven jo no coneixia ningú.
De la processó en sí poquet a contar: cada vegada que paraven el anda i el baixaven a terra, Pep tallava i quan tornaven a alçar-la Xuti marcava amb la caixa per començar a tocar la marxa que tocara. Així quatre horetes, perque l’altra hora que durava l’acte era on estavem berenant. Que bons pernils, xorisos, fuets, llomello i, sobretot, formatge. Acompanyats per tres o quatre botelles de vi tint de Toro i rodalies. Buah, que massa.
A les 22.30 arrivem al menjador i, de nou, tormen a passar com un huracà. En acavar tot el menjar, anem corrents al llit perque a les quatre del matí calia alçar-se per fer l’altra processó. La llarga.
A les cinc del matí arrivem de nou a la plaça major de Zamora per començar l’altre acte. Amb ganes de tot menys d’estar allí, aguardem a que arrivaren els festers que encara estaven terminant de bufar-se pels pubs i bars que hi havia. I res, quan ja eren tots, pum, comencem a tocar. Esta processó mola molt perque veus al principi a tota la gent per terra de la xufa que porten d’estar beguent tota la nit als locals i, després, quan creus que ja no n’hi haurà ningú pel carrer, xan!, te trobes que hi ha més gent que en ninguna. Com si fora la diana d’Alcoi eixa que fan també a les 5 pero a Zamora, amb un fred per cagar-se i amb andes i música de processó en compte de pasdobles elegants com Primavera, el K’sar el yedid o similars.
A les 8 del matí i a –5 graus de temperatura, fem la parada reglamentaria per repostar. Tothom es dispersa pels bars de l’avinguda ampla de la ciutat (ni idea de com es diu) i es fa el tipic esmorzar de divendres sant: xocolate amb xurros o sopa d’all. O els dos. Imagine que algun valent (o inconscient) prefereix un cubata o alguna cosa similar. Per als gusts, pasdobles.
Es passa volant el ratet que tenim lliure i tornem al tema. Anava avançant el matí i feia menys fred. Inclús el sol començava a deixar-se vore entre els núvols. De nou, a la plaça central de la ciutat, dalt del campanari, tornem a vore a la parella de cigonyes al seu niu. El detall més ecologista, vaja.
Igual que ferem el dia anterior al terminar l’acte, anem al menjador i arrasem amb tot. En esta ocasió, Buba i jo preferim dormir a dinar i quan anem, som els unics que hi havia al menjador. Com si fora un dinarot de bola de drac Z, deixem plats i gots netets netets. De postre tres iogurts cada u. Lleugeret. La part negativa és que, terminant-nos els lactis, veig passar el bus cap a la plaça. A caminar toca. Bé, així abaixem un poc el menjar. I res, a l’altra processó i tan tranquils.
En acavar ja tots els actes, és quan venia la dutxa col.lectiva i la eixida en tropa. Per fer l’acudit fàcil podria dir-se la Ben eixida. ¬¬’
Volteta pels pubs de la ciutat, cubates mil, Thalberg en versió dance, sobades de llonganisa, gallegues estúpides, carxofes impresionants, batalletes mil (amb problemes de dicció i, per aixó, més gracioses), el joc de la abuela i, bé, tot el que pot passar quan vas de festa però anant de deu a quinze persones. I damunt músics... A vore l’any que ve que passa. Promet.
18/01/2008
Las 120 jornadas de Sodoma
Bueno, bueno, bueno... Hannibal Lecter, al lado del marqués de Sade, es un oso amoroso. En cuanto a demencia se refiere. diossss, que libro tan difícil de leer. Ya había leído hace tiempo otra obra de este autor que se llama "Justina y los infortunios de la virtud" donde se veían barbaridades sadomasoquistas y sexuales semidecentes. Pero este de los 120 días de Sodoma...
La historia cuenta como cuatro acaudalados pervertidos -enfermos, diría yo- se van a un castillo a pasar cuatro meses de lujuria y desenfreno con una compañía muy selecta: 4 exprostitutas que cuentan 5 relatos eróticos cada día, ocho niñas de entre 12 y 15 años, ocho niños de entre 12 y 15 años (ambos grupos conseguidos a través de raptos e incluso asesinatos), 8 tíos con penes descomunales que reciben el nombre de jodedores, 4 viejas asquerosas (y ya vereis porque) y un equipo de criadas y cocineras para preparar las comidas.
Durante el mes de noviembre, una exprostituta cuenta sus vivencias personales. Los 150 relatos que cuenta tienen que ver con la coprofagia. Entonces, los cuatro protas, excitados por estas historias, se ponen a practicarla también. Jose, cuando le conté de qué iba el libro lo definió lo mejor posible: un libro de comemierdas. jaja.
En diciembre ya pasa otra puta a contar historias más picantes. Y de tíos más enfermos. Los cuatro jefes del castillo también repiten varias de estas experiencias.
En enero ya viene otra puta a contar historias de sadomasoquismo puro: látigos, varas, leznas, vergajos, disciplinas... hasta zoofilia. Por supuesto que cosas tan elementales como el incesto, sacrilegios y demás menudencias se incluyen en esta serie de relatos. El duque de Blangis, su hermano el obispo, Durcet y Curval (los 4 fantásticos), siguen al pie de la letra alguno de estos consejos y empiezan a azotar, fustigar y castigar a diestro y siniestro.
En febrero llega el turno de las atrocidades más bestias: asesinatos y mutilaciones. Vemos en el libro como la exlumi va contando estas bestialidades y los cuatro protas van mutilando y matando a todo el mundo sin importar sexo o condición.
La verdad es que me he terminado el libro por curiosidad para ver hasta que extremos llegó en su día el marqués de Sade al escribirlo. Luego, investigando sobre él un poquito, doy con un par de páginas donde leo que también fue libertino y estuvo casi la mayor parte de su vida en la cárcel (que es donde lo escribió casi todo). Lógicamente sus obras estuvieron prohibidas hasta principios del siglo XX cuando fueron publicadas. Llegó a escribir alguna obra más pero sus mismos hijos las destruyeron pocos años después de su muerte.
Ahora, para desatascar, una descripción de este libro que me hizo mucha gracia:
Fanchon, de sesenta y nueve años, fue ahorcada seis veces en efigie y ha cometido todos los crímenes imaginables; es bizca, chata, de baja estatura, gruesa, casi sin frente y sólo tiene dos dientes. Una eresipela le cubre el culo, un bulto de hemorroides le sale del agujero, un chancro le devora la vagina, tiene un muslo quemado y un cáncer le roe el seno. Siempre está borracha y vomita, suelta pedos y se caga por todas partes y en cualquier momento, sin advertirlo.
No me direis que semejante personaje no merece, al menos, una carcajada.
16/01/2008
T. S.
Creo. Se trata de un refresco que, según el anuncio, tiene propiedades curativas y no sé que más historias. Como el nestea pero más mejor.
Al empezar el anuncio sale un pavo (con cara de pan de Requena) dirigiéndose a una maquina de refrescos para conseguir una lata de tan codiciado maná. Gracias a la casualidad, una tía de buen ver también se dirige a la máquina para conseguir también otro bote. Entonces se encuentran y él se ofrece para darle suelto (o no sé que gilipollez, porque el anuncio es tan malo que no puedo analizarlo como me gustaría) y se entabla la conversación. El pavoloshuevos asegura que gracias a este refresco se consiguen las mejores mujeres, que se accede al lado sensible de las personadas y alguna perogrullada más que aspira al vómito del telespectador.
Sale el bote en grande y luego vemos al payasocojones con un gato en las manos y mirando hacia arriba. Al fondo, otra jaca espartaca, se acerca por la acera y, casi cuando va a llegar a la altura de nuestro antihéroe, éste arbolea (arbolear es lanzar sin contemplaciones) al gato a una cornisa y empieza a llamarlo: misi, misi, misi. En la siguiente imagen vemos a la jamba sentada en una terraza con el gato en su regazo y al tontolaba asqueroso saliendo de detrás de la silla de la tía -suponemos que la ha ayudado a sentarse- arqueando las cejas, sonriendo, con cara de "hoy voy a follar, tralarí, tralará" y, cómo no, dos latas de elixir mágico en la mesita redonda que hay entre ellos.
De verdad, amigos, hay anuncios que, brrr, son tan sumamente malos que hasta da pereza el ponerlos por aquí.
09/01/2008
Motorizado y un póquito sádico
Ya tengo coche. Bueno, ya lo tengo en casa. Ahora me falta hacerme un seguro y empezar a cogerlo para ir haciendo marcha. Lo que pasa es que lo de los seguros, ja!, vaya toalla. Fui a todas las aseguradoras de mi pueblo y, buf, con la tonteria de que nunca he tenido seguro me piden 500 pavos. El seguro más simple, a terceros y poco más. Ojo. Pero bueno, la guinda se la lleva Alianz que, jejejeje, me pedía 1200 €uronanos al año. Hilarante. Estoy ahora mismo mirando por internet otras compañías (Linea directa) para ver si se va mucho o no y obrar en consecuencia.
Otra cosita que quería comentar es que, ay, cuando cogí el coche para subirlo a mi casa, ups, de poco me llevo los retrovisores de dos coches que estaban aparcados en la calle por la que yo me incorporé a la carretera. Lógicamente mi madre se pasmó y el tío que me vendió el coche que estaba mirando como me iba, imagino que se echaría las manos a la cabeza. fff. Mamma mia. La de horas y horas que voy a tener que dedicar para quitarme ese ¿miedo? que tengo al arranque. Porque lo que es conducir, buah, hasta un mono podría girar el volante en las curvas e ir cambiando de marcha -de momento hasta tercera- a medida que el coche te lo va pidiendo.
Lo de sádico es porque ahora mismo estoy leyendo un libro que promete ser divertido: las 120 jornadas de Sodoma, de Donatien Alphonse François de Sade (o sea, el marqués de Sade). De momento estoy por la primera parte donde se cuentan barbaridades tirando a asquerosillas y, bueno, cuando la pase, imagino que empezará la cosa a degenerarse para bien para luego, al igual que pasara en Justine (del mismo autor), se llegue a un apoteosis sadomasoquista que a más de uno le costaría ir siguiendo. La verdad es que me está enganchando muchísimo más que el anterior libro que tuve en mis manos: Obras escogidas de Kafka. Me acabé la metamorfosis más bien por la fama que tiene y no pude seguir leyendo de malo que era. Me quedé en el tercer capítulo de "el proceso" y, buf, viendo que no sacaba nada en claro, la mala redacción de esa edicion (un libro de hace más de 30 años donde los diálogos de los personajes iban entrecomillados en párrafos de a página) y que no estaba leyéndolo a gusto, lo devolví antes de que se me pasaran los primeros 15 días que da la biblioteca.
Y ná. Cuando me venga a la cabeza algún anuncio, película o cosa interesante que comentar, volveré a las andadas.
04/01/2008
Unicornios de plata
Y de Buñuel, por lo menos. Ahora va y, ja, resulta que tengo internet en casa. Una conexión de mierda (que no sé si llegará a los 56 ks) con un aparato que se llama TRAC y con un software de 2003 pero, bueno, que para salir al paso, me va valiendo. Está claro que sería mucho mejor una adsl pero los unicornios no vuelan porque sino serían pegasos cornudos y eso ya es mucho.
Por si fuera poco, esta tarde me dan el coche ya. O sea. Si lo hubiera querido tener la semana pasada, ya lo tendría pero uno es listo y si bebes no conduzcas. Y en estas fiestas que hemos pasado, uf, otra cosa no sé, pero cubatas y eso... es un coche de segunda mano, por supuesto, que tiene, básicamente, dos funciones: romper mano pues mi conducción como ya sabeis tiende a cero y, coño, es un coche que me ha salido barato porque no estoy precisamente forrado. Aunque ahora, cuando me vengan los cambios de nombre, los seguros y las tonterias aún se irá eso por las nubes. Me temo que me va a costar más la puta burocracia que lo que me ha costado el coche. Dixit!
Y ahora, después de estas dos buenas nuevas, es cuando entrará a la palestra mi pésima suerte. Seguro que ahora que tendré coche -y, por tanto, me tocará empezar a conducir para soltarme y adquirir destreza- y podré subir y bajar al pueblo cuantas veces quiera, ya no podré quedarme los fines de semana en mi piso porque mis unidades parentales, comprensiblemente, lo alquilarán. Pues bien; seguro que me saldrá una novia dentro de poco y, mira, cachis, el piso franco, picadero (o como quieras llamarlo) que he tenido disponible este año, como que se esfumará. Y además esto será inversamente proporcional al tiempo que tenga en mi poder la llave del piso. Fijo, pero FIJO, que será darles las llaves a mis padres y, pem, salirme chatunga. Como si lo viera.
Encima, y por si fuera poco, temo que no voy a poder ir a tocar de aquí un mes a Bocairent. Y eso que este año las fiestas caen de puta madre: empiezan fin de semana. También es muy seguro que o me salga una mierda de contrato en algún sitio para trabajar que coincida con esos días o, joder, mejor, un contrato ya considerable y, bueno, ya que me parte la marcha de la múzica, por lo menos que me reporte algo de beneficio. Sea como sea, como ya dispongo de conexión a la red en casa, intentaré volver a las andadas de mantenerme al día con el blog o, por lo menos, mantener una periodicidad regular de dos o tres días.
30/12/2007
Teletexto
El teletexto es un gran invento. Sí. Tiene su utilidad -aunque también su inutilidad- para cuando quieres consultar algo de última hora y lo tienes al instante. Apretar una tecla y, bop, pantallazo. Es como internet pero en cutre. Oye, pa sacarte de un apuro sobra.
Como todos sabemos, espero, es un sistema de datos que se divide en “páginas”. La primera es la 100 que, digo yo, que podría ser la 1 y va subiendo hasta la 890 o así. La verdad es que no he investigado hasta donde llega la numeración teletéxtica. Y atención al palabro.
La primera sección del teletexto comprende las noticias del día. Depediendo de que versión queramos tomar, dependiendo de los distintos puntos de vista de las distintas cadenas, tenemos las noticias más importantes a partir de la página 101. Digo lo de las cadenas porque para cada una, la importancia de las cosas es totalmente opuesta. Se supone que esta sección abarca de las páginas 101 a la 199 pero nunca ponen tantas noticias. Creo que ponen unas veinte o así y siempre, o casi siempre, las dos o tres últimas son para rellenar; del tipo de: le cae a un chino en la cabeza una cisterna bla bla bla.
En los otros grupos de datos que tenemos en el teletexto podemos observar resultados deportivos, loterias y quinielas, anuncios clasificados, programación de los canales televisivos, zodiacos y tonterias varias, tarot… en fin, que podemos encontrar casi cualquier cosa si sabemos donde buscarla. Como en un periódico. Podría decirse que el teletexto es un diario que podemos leer por la tele.
El funcionamiento del teletexto es muy fácil; localizas la página donde se encuentra lo que quieres averiguar y la escribes con los números del mando a distancia. El número de la página aparece arriba del todo, en color blanco y centrado en pantalla. En este aspecto podríamos decir que el teletexto se asemeja al güindous. Para atajar entre páginas -como si fuese una especie de acceso directo-, tenemos escrito debajo del todo su contenido o resumen en varios colores y podemos acceder a ellas apretando la tecla de ese color en el mando. Sí mamá, esas teclas de colorines que no sabes pa que son.
Pero claro, como todo, el teletexto tiene su lado oscuro. Su defecto, su carencia. Y es que, es una puta mierda. Sí. Uf. Eso de poner un número de página -el que sea- y tener que pegar TODA la vuelta hasta que la encuentra…brrr, a mí es que me puede. Tiras a buscar la programación del día (en la 1, la 2 y cuatro a partir de la página 400; en telecinco a partir de la 300; en antena3 a partir de la página 800; en canal nou y punt 2 a partir de la 102) y, siempre, por defecto yo creo, empieza a buscar desde una página x+10 o x-10 (donde la incógnita es la página que tú quieres) para darle toda la vuelta al contador. En unas cadenas avanza hacia delante y en otras hacia atrás. No sería una cosa molesta si se tratase de una vez. Pero es que no es así. Tú estás viendo la programación de cuatro, por ejemplo, y miras la página 401 y te sale la de mañana. Si quieres ir a la 402 para ver lo que echan por la tarde, ñas!, toma asiento en el sofá y espérate el minuto y pico que tarda la mierda el teletexto en ir de la página 401 a la 402 pasando por todas pero a la inversa. Si luego, escarmentado, quieres ver lo que hacen de noche, misma historia. Estás en la página 402 y le das al + de cambiar de canal para aumentar sólo una página y, croc, empieza a contar desde la, no sé, página 452 -que vayan ustedes a saber que huevos será- hacia delante para darle la vuelta al marcador y hacer que te desquicies un poquito más. La semiventaja que tienen muchas teles es que hay una tecla que te permite ver la pantalla mientras el teletexto va a su marcha y, oye, le das, y mientras el trasto va pegando la vuelta a todos los números, tú sigues viendo los anuncios. Por que esa es otra; siempre te esperas a los anuncios pa echar mano del teletexto. ¿? Lo que pasa en otras teles -como la que tengo yo en mi piso- es que no tienen la tecla esa de ver la tele mientras el teletexto no hace nada y te tienes que tragar lo que tengas. En serio, es que me escama. Encima, ja, siempre que me da por mirar el teletexto es cuando estoy resacoso y aún me jode más. Estar ahí, tirado en el sofá y tener que estar viendo la puta pantallita del teletexto. Indescriptible.
Luego además, tenemos el misterio de la primera página por la que empieza a buscar el tío. Nunca es la misma. Es asombroso. Es totalmente imposible saber por que número va a empezar su búsqueda. Random.
En fin. Que ahí tenemos esa castaña de ayuda que, bueno, lejos de ofrecer realmente un servicio al ciudadano, te toca los huevos antes que te echa una mano.
Por cierto, este año es donde más suerte he tenido en la lotería de navidad; me quedé a uno de los de la pedrea. Salió el 75678 y yo tenía el 75679.
21/12/2007
Jou jou jou
Uf, cuantos tiempos. Ya casi ni me acuerdo de escribir...
Ay, ay, ay, todo lo que hubiera comentado del fabuloso canon que quieren poner en las bibliotecas por sacar libros que vi el otro día en la tele, el desafortunado comentario de las propinas que hizo ¿Solbes?, emm, bueno, del conejo de navidad... ainsss. Pero no puedo. Más que ná, porque no me acuerdo... y porque cuando me pongo a internetear tengo el tiempo justo pa leer -bueno, pa ver las gilipolleces- el correo y muy poco más.
Lamentablemente, no os he leído en más de un mes y seguro que habréis dicho cosas interesantes pero... uf, desde que llamamos a los impresentables de timofónica cuando lo del alta de línea gratis y tal (la anterior promoción, que no esta) me había hasta hecho ilusiones de tener internet en casa en un tiempo más o menos asequible. Pero veo que no. Así que, seguiré usurpando internet desde donde pueda -y cuando pueda- y, ja, cuando menos me lo espere igual hasta la tengo en casa y todo.
Me despido de vosotros hasta la próxima -igual pa el año que viene- deseándoos felices fiestas y todas las moñeces esas y, bueno, recordándoos que mañana es el día de la salud: 22 de diciembre. Después de que no nos toque ni un clavo en la puta lotería siempre está toda la gente: menos mal que de salud voy bien bla bla bla.
22/11/2007
Tiembla Alonso, tiembla
Y es que, amigos, he vuelto a la carretera. Y sus explico.
Más o menos sabéis que trabajo en correos. Desde hace ya un año o así en oficina. Muy brevemente y cuando me llaman, pero así es. Lo que ya no sé si sabréis es que estoy en una bolsa -muy misteriosa- donde está otra chica y nos vamos turnando. Extrañamente a ella le tocan los caramelos (contratos largos o semilargos, de 10 días a un mes) y a mí me tocan las putas mierdas de un día, dos o cuatro a lo sumo. Entonces es un suceso que ya me tiene hasta más allá de los huevos. Aunque ya paso de esto porque si me da por pensar me cabreo y eso no me gusta. Así que ahora tenemos a mi compañera cubriendo una baja de 10 días de nuevo, cuando me tocaría a mí estar haciéndolo. Pero en fin. Salió la oportunidad de repartir en un pueblo que se llama Siete Aguas (también para 10 días) y, como estoy en casa y eso, pues mi madre me achuchó a cogerla. Y, de paso, coges el coche.
Empecé ayer mi periplo sieteaguense y me ha tocado coger el coche. Ayer di dos volantazos porque estaba mirando a la palanca de marchas pa cambiar y de poco me como una farola, pero bueno. Mi madre se acojonó más el oso Yogui cuando veía al guardabosques y a mí, pues, ejem, me puso mu nervioso. Pero es que esta mañana, cojo también el coche y en un cambio de marcha -tengo que decir que la segunda llevaba ya unos meses yendo como el culo-, chop, me cargo la palanca. Claro, mi madre, más blanca que ayer a mi lado, casi rezando y yo corriendo para un taller que tenía cerca. La lástima que era de chapa y pintura y no sabían de mecánica. Así que nos ha tocado llamar a mi padre para que bajara con unos destornilladores a ver si averiguábamos una solución y lo que ha pasado es que hemos tenido que llamar a una grúa y se han llevado el coche a un taller. La mala pata es que estando hablando con la grúa ha pasado, casualmente, mi tío por donde nos habíamos quedado tirados y nos ha explicado la muy posible -y plausible- causa de la avería. Llega a pasar 10 minutos antes e igual hasta lo apaña. Pero bueno, a lo hecho pecho.
Ni que decir tiene que como al final hemos tenido que irnos con el otro coche, ese no lo he cogido. Por si acaso. Así que Alonso, tiembla. Tiembla de veras porque si me cruzo contigo... no es que te adelante ni te supere al volante. No. Es que te pego una hostia que te arranco ese cabezón que tienesssss


