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Comiendo bien en Inglaterra

Para comer bien en Inglaterra hace falta seguir varias pautas. A saber.

1.- Ir al monte a buscar hongos.
2.- Verlos (como el de la foto).

3.- Seguir buscando cuando has visto uno, porque es muy posible (un 80%) de que haya más. Véase la siguiente ilustración.


4.- Pegarse una paliza buena por la montaña para conseguir algo como lo que viene en la siguiente foto.



5.- Pasar por una carnicería local y cargar con embutido y fiambres de la tierra.
6.- Irse a Inglaterra.
7.- Coger una sartén y poner aceite a calentar (si es de oliva y, casualmente, de casa del que has llevado la primera vez que has ido, mejor) hasta que coja temperatura.
8.- Echar en la sartén los hongos limpios de gusanitos y lavados junto a unos dientes de ajo troceados -a lo rural, vamos sin estar ahí dándole al cuchillo con el pie de rey para medir el grosor de las láminas- y unos pedazos de pernil partidos con el mismo método.



9.- Dejar que se cocinen bien.
10.- En un plato con papel de cocina, poner todo el asunto una vez hecho para que el papel absorba el aceite sobrante.
11.- Emplatar.




10 b.- Mientras el papel de cocina y tal está chupando aceite, puedes ir preparando unos montaditos de sobrasada que puedes acompañar con un poco de embutido que has estado friendo en otra sartén o, (craso error como el que yo he hecho y no recomiendo) en la misma sartén donde has hecho los hongos con lo que éstos se enfrían y pierden gastropuntos.

Sea como sea, el caso es que le das de comer esto a un inglés que no ha visto un hongo en su vida y se queda flipado aunque esté frío y, por tanto desgraciadamente, menos sabroso que estaría recién hecho. Pero vamos, que se puede comer bien en Inglaterra si, ejem, te lo montas.

 

Miércoles, 28 de Octubre de 2009 18:39. Autor: swyx. #. Tema: Cocinillas Hay 2 comentarios.

Swyx noddles

Bueno, que esté en tierra extraña y lejana y con una comida infinitamente inferior en calidad a la que estoy used to, no quita que pueda prepararme platos de calidad. Y, si encima tengo la cocina disponible -un mes y un día hasta que la han arreglado-, cágate lorito.

A ver, iremos por partes como en las clásicas recetas de cocina para ilustraros con tan magnífica vianda.

 




Aquí tenemos los ingredientes que gasté para preparar el asunto. A saber: fideos de esos que ya van empaquetados y solo hay que hervirlos, un pimiento amarillo (sin sabor a limón aunque pueda parecerlo), un pimiento verde, una cebolla, cinco o seis champiñones,un diente de ajo, un poco de brócoli, aceite de oliva (de casa, que pa algo me traje una botella), una british sausage (vamos, la típica longaniza de toda la vida), sal, pimienta, agua, salsa de soja y cacahuetes.

 




Primer paso: tras cortar los vegetales en toscones (o sea, ni juliana ni picados, sino un término medio) y filetear los champiñones, hervir los fideos. Según el paquete de noddles que iba con 6 nidos, con uno por persona hay bastante. Claro, bastante si luego te comes un entrecot, no me jodas. Yo le puse dos. Para hervirlo le puse al agua unas gotas de aceite para que luego quede más suelta la pasta y sal, pimienta y un poco de salsa de soja para que coja sabor.

 




En la sartén vamos friendo con unas 2-3 cucharadas de aceite la cebolla y el pimiento. Yo siempre les meto un calentón al principio de como unos 3 minutos y luego ya lo dejo a fuego medio-alto (4 de 6). Como no me mola ir contando tiempos -pues ni que fuera un robot, nos ha jodido mayo-, cuando me parece que ya está eso medio hecho, le añado el brócoli y el ajo laminado. Luego la longaniza partida en bolitas, porque su consistencia no me dejó partirla a rodajas. Cuando el conjunto lleva un rato ya en marcha y ya no queda casi aceite que chupar, le echo un chorro de salsa de soja para que vaya reduciendo y dejando el sabor en todo. Lo último que le puse al sofrito este es un puñado de cacahuetes. Lógicamente, todo va salpimentado. Cuando eso ya crepita un poco y las verduras han reducido, le puse los fideos que tenía en agua fría y estaban templados. Meneamos el asunto para que se mezclen todos los sabores y le pongo un poquito más se salsa de soja para que los tallarines cojan más sabor.

 




Y eh voilà. Aquí tenemos un plato de fideos que quita el sentío. Teniendo en cuenta el poco avío de cosas que hay en esta casa, es un logro poder cocinarse un plato apetecible. No he visto en mi vida una nevera más lamentable (en cuanto a contenidos carnicos y demás) que la de esta familia. Imagino que, por defecto, las neveras en Inglaterra serán por un estilo. Llenas de botes de salsa de mil cosas, una col, brócoli, cuatro yogures, mucha serveza, mantequillas y alguna cuña de queso. Por eso todos los ingleses parece que estén tristes a toda hora con esa piel blanca y esos ojos azules carentes de vida...

Bueno, para la próxima entrega de cocinillas, pondré la receta de las charlotinas de berenjena con carne picada con las que deleité la semana pasada a mis nuevas amigas.


Viernes, 16 de Octubre de 2009 13:30. Autor: swyx. #. Tema: Cocinillas Hay 6 comentarios.

Cena sin hambre

Aunque no por eso, insustancial. Como salgo de trabajar a las 16.00h., tengo un alteramiento de horarios interesante: almuerzo a las 12.00, como a las 16.30 y ceno -el día que ceno- a eso de las 21.30 - 22.00h. Lo único imperturbable es la cena, pero, buah, como digo, no siempre ceno porque cargo bien el pozo para comer-merendar y hay días en que no me entra ni un cañamón.

Pero bueno, al asunto. Hoy, he bajado a la cocina y he hecho una cena de hotel inglés más o menos. De entremeses -por llamarlo así siguiendo el protocolo minutil- me he comido un puñado de cacahuetes. Pelados de la cascara gruesa pero con la piel que llevan porque según mi tía tiene minerales y vitaminas.

De plato principal me he inventado una cosa resultona a la par que deliciosa. He cogido dos tomates de la nevera -que hace unos días estaban en las tomateras que tenemos en la huerta-, y los he pelado. Luego los he troceado y a empezado la magia: sal gorda, un poco de pimienta molida, un chorro de aceite -también de casa- y una pizca de albahaca. Resultado, la foto:



Para postre, como estaba en racha, pues, bueno, he abierto el congelador y me he cortado una buena porción de helado de leche merengada. Como a mí me gusta maquillar todo lo que me yanto, patapám, un chorro de caramelo líquido por encima. El retrato habla por sí solo:



Tiempo de elaboración: 5 minutos (a lo sumo).

Tiempo de consumición: 10 minutos largos entre que mojas el aceite de los tomates con pan y paladeas el helado y tal.

Dificultad: para idiotas.

¿Como quedas con los comensales?: como un artista.
Martes, 11 de Agosto de 2009 23:36. Autor: swyx. #. Tema: Cocinillas Hay 3 comentarios.

Pizza de fiesta

Bien. Como si yo ahora fuera Falsarius Chef, voy a comentaros como, con poca cosa, se puede hacer un platazo para alucinar. Eso de que, estás solo en casa o te llaman para decirte que no vienen a comer y te tienes que hacer la comida, da un pereza que te rilas. Pero claro, si uno se lo sabe montar bien (y de eso, ya vamos sobrados algunos), pues, oye, con cuatro naderías te sale un festín. Pero vamos al meollo.

Los ingredientes que empleé en esta ocasión son muy sencillos: una monopizza (aprovechando la maravillosa versatilidad del griego y sus prefijos), una salchicha de franckfurt, un pedazo de pimiento, unas gambas peladas de esas congeladas, un par de lonchas de jamón york, un par de lonchas de queso, un chorrete de aceite de oliva (de casa, que para algo fuimos a coger las putas olivas el diciembre pasado con el frío y la que estaba cayendo), media cebolla, hierbas varias (de un botecito que pone "para pizzas"), un poquito de curry, sal y pimienta.

La preparación es aún más sencilla que la consecución de los ingredientes. Atentos: se coge la monopizza y se abre del envoltorio. Se pone en un plato. Se ponen los demás ingredientes encima al gusto de cada uno. En mi caso pongo primero el jamón york y el queso. Luego le echo la cebolla y el pimiento bien picaditos. Añado la salchicha cortada en medallones (si es que a eso se le puede llamar así) y las gambas congeladas tal y como vienen. Aliño el mejunje con aceite, pimienta, sal, las hierbas pizzeras y, en esta ocasión, espolvoreo con un poco de curry las gambas. Esto último si queréis evitarlo, hacedlo porque tampoco vale la pena además de que no casa mucho con los demás ingredientes. Con todo montado, abrimos el microondas y le damos calor durante 5 minutos. Y ya está. Ya tenemos la pizza de fiesta.

Mirad que bonica:

Pizza de fiesta

Te comes eso y un bote de coca-droga y, mira, ya estás aviado hasta la hora de cenar.

Jueves, 12 de Marzo de 2009 14:20. Autor: swyx. #. Tema: Cocinillas No hay comentarios. Comentar.

Buah, buah, que fideuáh

Amigos, llevo ya un tiempo queriendo hacer para comer una sopa de pescado. Por probar, a ver que sale. Encontré una receta de Arguiñano en un recetario que me bajé con el ares y pretendía llevarla a cabo. Pero, hablando con mi abuelo esta mañana, he decidido pasar un poco de Karlos y hacerlo como me ha indicado el iaio. Aparte de que, oyes, yo también tenía pensado en hacerlo así.

El invento es que esta mañana me he ido al mercabrona (jamás compréis ahí para un arreglo de sopa porque es carísimo al vendértelo todo por separado) y he cargado: un hueso de rape, un trozo bien hermoso de mero, tres calamares, un pedazo de potón (eso blanco que parece sepia pero que es más barato y, ojo, está más bueno), unas gambas arroceras, unas clóchinas (mejillones para los profanos) y un par de galeras. Casi ocho pavos de arreglo. Ya me puede salir buena la sopa de los cojones, ya. Vale, tengo los ingredientes, ahora a prepararlos.

Con calma y sosiego, cogemos la tabla y el cuchillo y empezamos a picar el asunto. O, más bien, hacer taquitos de todo. Calamares, potón, cebolla y mero. Las bocas de los calamares y el plástico ese chungo que llevan dentro que parece un condón, pam!, al perol (olla, para los que siguen siendo profanos) del caldo. En esa misma marmita también he puesto los bordes y el huesecillo cartilaginoso del mero, el pedazo de rape, las cabecitas y patas de las gambas, las clóchinas y las dos galeras troceadas. Todo bien pinchado con el cuchillo por aquello de que supura y deja más gusto en el guiso. Además le he puesto sal, pimienta, perejil y una gota de aceite. Vamos, pa darle cuerpo al caldo y que no saliera aguachirri. Y vaya cuerpo; en el primer hervor me ha tocado desespumar aquello que parecía un rabioso afeitándose de espuma que llevaba.

Tras esa fiesta de la espuma, bajo el fuego al 3 (de 6) y me pongo con el sofrito. Aceite mu caliente y pa dentro la cebolla. Cuando me ha parecido -digamos un minuto o así-, le he puesto el potón y el calamar. Para terminar, el mero y las gambicas. Cuatro vueltas con la cuchara de madera -siempre de madera, eh?- y por último el tomate de brick. Para decorar un poco el fondo de sartén, una pizca de pimienta y sal. Todo eso a fuego fuerte un momento pa darle el calentón y luego igual que el caldo, al 4. Que si se quema, nenes, no hacemos ná.

Con el sofrito ya casi hecho le he puesto pimentón dulce. En 10 segundos para que no se quemé el pimentón y se nos joda el panorama, le he añadido el caldo previamente colado. También las cuatro o cinco clóchinas ya hervidas pero sin corfa (joder con los profanos, cáscara). Y nada. Hervor fuerte y a esperar. Cuando ha estado haciendo un rato chup-chup (como me mola esa expresión gastronómica), a fuego medio, le he puesto los fideos y un poco de colorante de ese naranja que parece azafrán pero no es. Ya ha llegado mi madre y me ha dicho que con la pasta ya dentro de la cacerola, se le puede subir el fuego para que se chupen bien el caldo. Sí, mi sargento. Fuego al 5 y aquello hervía como la poción mágica de Panoramix.

Y ya está la aventura. En unos 40-50 minutos he troceado, lavado y preparado todos los ingredientes y te he hecho una fideuá de cágate patas abajo. Buah, que buitres cuando estaba eso en el plato. Hasta el perro ha disfrutado comiéndose las sobras. Lástima que no le he hecho una foto, pero bueno, ya sabéis que pinta tiene un plato de fideuá.

Con este artículo voy a inaugurar una nueva categoría llamada "cocinillas" donde iré poniendo las novedades gastrónomicas y los progresos entre fogones hechos por mí. Ya sabéis que controlo la pasta, las pizzas, las lentejas, las sopas y ahora la fideuá que, en resumidas cuentas, es como si fuera pasta y sopa.

Escucho la marcha procesional "Getsemaní" en mi reproductor de música ahora mismo tras escuchar varias mientras escribía el texto.

Viernes, 20 de Febrero de 2009 17:15. Autor: swyx. #. Tema: Cocinillas Hay 2 comentarios.


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