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Continuación del otro día

el otro día os contaba las peripecias del viernes y de la housewarming party de mis amigas y ahora, bueno, como lo prometido es deuda, voy a remachar la historia del fin de semana. Aquel, porque ya hemos pasado otro que igual cuento otro día. O no. Ya veré.


La housewarming party terminó oficialmente a eso de las 2.30 de la mañana porque vinieron los del council (como si fueran los municipales o una cosa parecida) y nos recomendaron el quitar la música y disolver un poquito el solaje que quedaba en la fiesta por el ruido y tal. Así que los pocos borrachuzos que quedaban por allí se fueron marchando y permanecimos al amparo de la casa las anfitrionas (que para algo viven allí), servidor y tres amigos más: un inglés que estaba borrachísimo y se quedó sopa en el sofá con lo que le hicimos cientos de fotos comprometidas con un reloj, con bolsas de papas y demás y que, como estaba previsto, al día siguiente él mismo borró cuando cogió la cámara, Txabilo y Guillem. Uy, también se quedaron Annabel (ahora sí, xD), Dave y María. Vamos, un grupete surtido de gente. Como las galletas cuétara, cada uno de un padre y una madre. Juass.

Fue curioso que el post party se alargó como tres horas en las que Guillem, Txabilo y yo estuvimos aún dándole a la birra y a las pocas papas que quedaban por allí mientras en el ordenador portátil -con muy poquito volumen- íbamos poniendo pasodobles y lo que nos iba pasando por el forro. Así que a las seis yo era el único que quedaba despierto y, curiosamente, con un bote de cerveza en la mano. Pues casi que voy a dormir ya, porque para estar aquí a cara perro...

No recuerdo la hora a la que nos despertamos pero no fue muy tarde. Como una memoria difusa -nada que ver con el pensadero de Harry Potter-, recuerdo a Mark (el inglés mentado arriba) que iba el tío cogiendo todas las latas de cerveza vacías, envases y demás desperdicios para tirarlos a la basura. Eso sí que es eficacia y saber estar en los sitios.

Nos levantamos a las "x" y, más extrañamente que el día de antes, yo iba sin resaca. Pero nada, eh? Estaba cansado porque dormí poco y mal pero ni resaca ni nada que se le pareciera. Y eso que tenía en el alambique que tengo por estómago más cerveza, ron, vodka y yo que sé que más que puedo recordar en tiempo. Impresionante. Los demás, por regla general, llevaban unos tabardillos considerables.

Como no quedaban papas, ni ensalada de pasta, ni hojaldres ni nada para comer, había que buscarse la vida. Así que, con un grupo de gente de lo más variopinto y más resacoso, nos vamos a pasear por el este de London. Al fin, llegamos a un king noodles (restaurante que recomiendo) y allí comimos a las mil maravillas.


Como veis, el plataco sopa que me metí entre pecho y espalda es considerable. Estaba bueno, caliente y era barato... que más se puede pedir? Triple función, sensación extraordinaria.

Tras acabar la comida, nos fuimos a dar una vuelta por el mercado de Brick Lane. Es un mercadillo un tanto raro, lleno de hippies y gentes similares pero bueno, puedes encontrar cosas interesantes y, u-ah, miles de tenderetes con comida de la que pidas: japonesa, vietnamita, española (donde la paella tiene de paella lo que yo de travesti lituano)... Yo llevaba en mente, desde hacía un par de semanas, el comprarme un sombrero. Y bueno, en la primera tienda que vi que tenían, entré a ver. Tras un intento fracasado de regateo, me compré uno. En principio lo quería por la tontería pero, mmm, amigos, no veáis lo que calienta la cabeza y lo bien que viene para la lluvia.

 

Y nada, tras deambular un rato por el mercado, nos fuimos a un starbucks a echarnos unos cafeses para rematar la tarde y el día. Luego ya nos separamos y cada uno tomamos nuestro destino tras haber pasado un fin de semana bastante interesante. Como dato curioso tengo que añadir que luzco mi sombrero como nadie cada vez que estoy en Londres y eso ya es un pasito más para convertirme en un gentleman.

Cuando me parezca, ya volveré a escribir. Como dato curioso diré que estoy oyendo la marcha de procesión "Pescador de hombres" mientras termino de escribir este artículo. No sé, me ha dado ahora por escuchar este tipo de música.

Lunes, 23 de Noviembre de 2009 14:12. Autor: swyx. #. Tema: England No hay comentarios. Comentar.

Pasándolo bien in England

quien me lo iba a decir (y no es la canción del Bisbal).

El fin de semana pasado es el segundo mejor weekend desde que estoy aquí. A ver, el primero fue el de antes donde una inglesa me dedicó 10 minutos agradables y eso, amigos, ya supera cualquier cosa hasta la fecha; porque aún estoy esperando que alguna inglesa -o de cualquier nacionalidad, vaya- me dedique más tiempo y más a fondo... pero bueno, a lo que iba que me despisto y no puede ser.

El viernes, como ya es normal, fui a casa de mis amigas. Cenamos y luego nos fuimos de fiesta a Cargo, el local que ya hemos frecuentado varias veces. Lo único destacable de la noche fue la chufa que cogí. Curiosamente, me levanté sin resaca ni ná el sábado con lo que nos extrañamos todos: propios y extraños. Propios (o sea, yo), porque es la primera vez desde que estoy aquí que me levanto normal y extraños (estas chicas), porque no vomité cuando vengo haciéndolo todos los sábados como norma.

- pues hemos escuchado ruidos raros... seguro que no has vomitado?
- que no. Eso habrá sido el gargajo que he tirado, que tengo que contároslo todo...

El sábado, fuimos de vuelta al mercado de Roman Road pero, buf, con el agua que caía y el aire que hacía, hay que ver que poco nos lució el paseo. Al final, no me acuerdo donde fuimos a comer pero ni de coña era donde habíamos pensado. Es lo que tiene ir por ahí con mis caris, que haces planes y cambian a cada paso que das y no sabes donde vas a acabar. Pero mola, que cojones.

El asunto es que, claro, ya fue cayendo la tarde y tal, y ya se iba haciendo hora de la housewarming party de mis amigas. Ya llevan 3 meses viviendo juntas (creo) y no habían hecho nada y el 14 de noviembre era la fecha elegida para el evento. Así que me coge Rachel para ayudarle a adecuar la estancia y allí que le echo una mano. Empiezan a ir viniendo los invitados y nos vamos al asda a comprar las provisiones con los "vips", jeje. Que si esto, que si lo otro, eso son muchas papas... bueno, bueno, ya veremos qué pasa. Para cenar, éramos 10 y había que coger viandas. Estos querían pizzas pero no teníamos 200 minutos para cocinar 10 pizzas y al final cogimos pasta para hacer una ensalada -que elaboré magistralmente, ejem, ejem- y unos hojaldrillos de estos congelados que se hacen en 20 minutos de horno. Y allí, como en toda buena parrillada que se precie, estábamos los tres hombres cocinando y preparándolo todo mientras las mujeres estaban de francachela cloqueando como las gallinas antes de poner un huevo. Ya se lo dije a Álex en asda y se lo confirmé cuando sucedió: typical spanish aunque estés a tomar por culo y con inglesas, italianas, etc.

Cenamos y dejamos un bol inmenso de ensalada que sobró encima de la mesa que ocupaba la habitación por si alguien quería repetir. Fueron llegando los asistentes a la conmemoración y la casa (el comedor y la cocina, ya que eran los espacios dedicados a la fiesta) se fue llenando poco a poco. En el pico máximo de asistencia, calculo que fue de unos 34 impresentables ululando por allí. Éramos de todas las nacionalidades vecinas: españoles, ingleses, franceses, alemanes, italianos y hasta había un chino y una filipina aparte, de los que me olvido o ignoro (que ambas cosas tienen mucho que ver la una con la otra).

La música estaba puesta con un ordenador portátil con altavoces -pa que más?- y el alcohol era considerable: vino, cerveza, vodka, ron para hacer mojitos, café cerol para hacer burrets... vamos, un fiestón en toda regla. Luego todos allí hablando unos con otros, bailando, alguno -supongo- sobando (y se pueden aplicar cuantas acepciones se quieran del término)... muy guay. Y ahora, las fotos:

Anfitrionas del evento

Vista de los invitados

Otra con los invitados

Más afotos de los asistentes

Y aquí yo, con Annabel (a la que por fin conocí) y Guillem a la izquierda.

Ya lo que pasó el domingo y para mi cumpleaños, en otra entrada. Que total, pa lo que cobro...

Jueves, 19 de Noviembre de 2009 22:35. Autor: swyx. #. Tema: England Hay 4 comentarios.

Cada vez me gusta más Inglaterra

Y es que, my friends, esto es otro mundo. Ya os he contado en anteriores entregas que todo es distinto -y cuando digo todo, es todo- a lo que estamos acostumbrados en casa. Pero es que, uah, este fin de semana he podido comprobar con más amplitud esas diferencias.

A ver. Este fin de semana ha sido muy completo. Ha sido muy oriental porque, atentos, el viernes cené unas chips con cordero que me compré en un local de kebabs, el sábado comimos en un chino de Chinatown (donde pedimos sin crisma y luego nos la clavaron sin crisma también), cenamos en un barbecue de kebabs y hoy domingo hemos comido en un restaurante japonés. Aparte, teníamos el "aliciente" -nótese por el entrecomillado la indiferencia que me supuso dicho acto-, de que el sábado era el día de los fireworks y fuimos al parque de Victoria para ver el espectáculo que habían montado allí. Un musical -donde todas las canciones contenían la palabra "fire" fuego- que iba acompañado de un castillo de fuegos artificiales y una especie de plataforma con antorchas y lanzallamas que tiraba fuego. A las chicas les gustó mucho y a mí pues, psché ni fu ni fa (aunque tengo que reconocer que la música molaba bastante).

El viernes -esto parece un currículum inverso-, me reuní con Alicia y Giuditta en su casa porque Neus estaba trabajando y hasta las 22.00h no salía y yo quería dejar la mochila con los trastos a buen recaudo y no llevarla luego to bufao. Así que tras estar con ellas un rato haciendo el gamba, cenamos (cada uno una cosa) y luego nos fuimos al encuentro de Neus al que, como era de esperar, llegamos tarde. Fuimos al Tesco y nos compramos las botellas de vino pertinentes. Para bebérnoslas, fuimos a una calle que está detrás de la estación de Liverpool Street y allí estuvimos de charreta hasta que nos las acabamos. Fuimos a Cargo -local donde vamos siempre- y estaba cerrado. Como llevábamos una carxofa más que interesante, y de irnos a dormir teníamos pocas ganas, probamos suerte en un pub un poco más allá que se llamaba "mother", grifo. Ye, que no. Que "mother" es madre, jejeje. Entramos allí más que nada porque yo tenía la vejiga a punto de estallar y tenía que vaciarla tan rápido como fuera posible. La nota negativa fue que Alicia perdió -o le robaron- la cartera. Así que allí te ves a Neus y a mí como terminators de la noche, a Alicia desapareciendo para cancelar tarjetas y demás y Giuditta en un término medio entre nosotros y Alicia.

La cosa es que el pub este no les moló a las chicas (y eso que se hicieron 50.000 fotos en una especie de columna tipo bailarinas de estas de striptease) y nos fuimos. Casualidades -y facilidades- de la vida, había un night club (discoteca) puerta con puerta. Cuando íbamos a pagar las 5 pounds que valía nos dijeron que podíamos entrar gratis con el cuño que nos habían puesto en la puerta de al lado. Pues mira que bien. Como siempre que vamos a los sitios, nos desperdigamos nada más entrar. No sé cómo, pero acabé hablando con dos tíos que había cerca de la puerta:

- pues aquí es muy fácil ligar- me decía uno.
- claro, cacahuets...
- what?
- que sí, si tú lo dices te haré caso y te nombraré mi maestro de la noche.

Tampoco sé como estuvo la cosa pero, ché, que tenía razón el pavo este. Buscando a las amigas, se me pone una tía delante. Claro, en vez de utilizar el "sorry" que aquí me sale instantáneamente, me puse a medio bailar con ella. A lo que la jamba, me coge la pierna y me la pone entre las suyas, me coge la cintura y empieza a bailar de una manera más, no sé como llamarlo, sensual tal vez y me dice que eso se baila así. "Pues esto en mi país no lo bailo yo de esta manera" y paso directamente a besarle en la boca. Pero así. Y la tía que me responde y corresponde. Y allí que estaba yo, je, intentando no caerme, con una botella de sidra -que yo pensaba que era cerveza a primera vista- en una mano, la chica en la otra y dándonos el lote mientras yo seguia llevando el baile. Y nada. Como diez minutos de reloj allí dándonos el sobo hasta que, casi sin aire, me logro despegar de ella (no veáis como se enganchaba la tía) y digo "wow" a la vez que veo a Neus y Giuditta aparecer por detrás. Me voy hacia ellas para decirles "estoy aquí" y cuando me giro otra vez para ir por la chica de antes, bang, bang, estaba enrollándose con otro. Pues si que es eso velocidad. Claro, con el pedo que ya llevaba y el subidón de moral -y de otra cosa aunque no tanto, precisamente por la embriaguez-, la dejé estar a su marcha. Que máquina. El rato que estuve por allí ululando, la vi enrollándose con cuatro tíos más. Se ve que estaba probando. Para cuando me buscara de nuevo -porque sin duda fui el mejor, ejem- yo ya me había ido.

Pero que vamos, cosas así son las que te hacen pensar y decir, coño, en España llevas toda la vida para cuatro restregones mal pegados y aquí, ché, en mes y medio ya te has "hecho" a una inglesa. Sabiendo ya, a ciencia cierta, como cojean las sajonas, para los próximos fines de semana iré más preparado a ver si son tan decididas en todo como para enrollarse. Ya os contaré que tal. De momento, con este poquito, ya contento.

Lunes, 09 de Noviembre de 2009 00:30. Autor: swyx. #. Tema: England Hay 2 comentarios.

Halloween in London

Well, my friends, now I'm telling you the last weekend in London city. The two or three last weekends doesn't anything important to explain so, I pass to spanish para que me entendáis todos y paso con el de halloween donde sí hay cosas interesantes para comentar. A ver.

El viernes teníamos entradas para una fiesta de halloween en un night club (o sea, discoteca), y, bueno, tras pagar 12 pounds (no tengo la "l" de la libra) había que ir. A priori me esperaba una castaña que, lógica y lamentablemente se confirmó cuando asistí al evento. Si ya de normal -como sabéis- la fiesta en Londres es una mierda... agua con ésta; además de mala, cara. Pero bueno. Allá que nos personamos. El recinto era multisala donde la sala central era un teatro con sus butacas y todo donde podías ver los espectáculos que había en el escenario. Dantescos, pero fácilmente visibles desde los asientos.

Como esa sala no convencía, nos fuimos a otra donde había un grupo raro en el que había un clarinetista, un trombonista y un acordeonista aunque no sé si el clarinetista tocaba el trombón, el acordeonista el clarinete y el trombonista el acordeón, de malos que eran. Pero como íbamos con una chufa de miedo, pues tira que te va.

Guillem y yo decidimos ir de vuelta golfa para ver que había por ahí. Estuvimos charlando -donde charlando se puede interpretar como chapurreando y, después de la ingesta de cerveza y vino, baboseando- con varias chicas. Incluso, je, en un alarde de ingenio, le hice a una tía el "have you met Guillem?" que tan famoso ha hecho a Barney Stinson de "How I met your mother". Y el "je" es porque me acordé ayer...

La cuestión es que la fiesta esa estaba llena de gente disfrada casi todos de zombie y de, ojo, animales muertos colgados por las paredes y en las mesas. Como para darle más decadencia al asunto. A mí lo que me dio es más bien asco. Aparte también, eso sí, del asco que me dio estar casi media hora en la cola y encima lloviendo. Aunque la palma del asco se la lleva el resacón agresivo-asesino que me entró el sábado durante los primeros dos tercios de día y que, como comprenderéis, prefiero olvidar.

La parte amable del artículo de hoy se la llevan los nanos que pedían puerta por puerta y que vinieron a la casa donde me hospedan los fines de semana mis amigas. A los primeros ni les abrí porque ni sabía de que iba el asunto y los atendió Rachel despachándolos con las manos vacías porque no teníamos nada para darles. Luego, cuando nos estábamos empapando de las costumbres locales, tocaron a la puerta dos chiquillos más. Te ves allí todos buscando algo que darles a los guarines y al final les dieron una barra de muesli y no sé que cutrez más. Redimido de mi resaca, me enfundé mi gabán de president de bandes de la federació valenciana y me fui a por caramelos a una tienda de esas chungas off license que están abiertas todo el día y son regentadas por moros, indios, chinos o gente que tiene de ingleses lo que yo de pakistaní. De vuelta al domicilio, con dulces, esperamos a que sonara la puerta. Oye, en dos minutos, toc, toc. Abro y había tres niños; dos chiquillos disfrazados de esqueleto y una niña pequeña que iba de bruja. "Trick or treat" (truco o trato), como en las pelis, jeje, y allí que salí con un bol lleno de caramelos a echarles un par de puñados en cada bolsa que llevaban. La madre: "say thank you, come on" y los nanos allí, como los tres tenores, "Thank you" y más contentos que unas castañuelas para otro sitio mientras la madre también iba agradeciendo el gesto mientras también se perdía en lontananza con los infantes. Que cosa más guay y curiosa, tú. Ahora me está dando el escalofriín y todo de recordarlo. De los siguientes que vinieron ya se encargó Noemí de de darles algo porque también le moló el tema.

Y nada, ahora pondré las fotos pertinentes para aquellos que no tienen facebook o tuenti -donde las subo todas- y así les echáis un vistazo. Del negro que me quería partir la cara por colarme el sábado en la discoteca "Cargo", solo voy a dejar este apunte porque tampoco es que haya más que comentar.

 

Martes, 03 de Noviembre de 2009 22:50. Autor: swyx. #. Tema: England No hay comentarios. Comentar.


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