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Segunda parte de lo nuevo
que ya es viejo, pero bueno.
Tras comprarnos una botella de vino por barba y Guillem y yo unas cervezas de 660 ml. (pint and a half, creo), nos vamos a las escaleras de una casa que había dos calles más allá. A ver, debo matizar lo que tan alegremente prediqué el otro día; una cosa es comprarte la bebida y eso, y otra ir dando tragos enmedio de la calle como si estuvieras en tu casa. No. La gente, pese a que se zumba en la calle botella tras botella, lo hace con cierta discreción.
Acabamos raudos las viandas etílicas y volvemos al Koko este. Allí nos tomamos un par de pintas más y, empieza la laguna. No sé que me pasó aquella noche, ni a mis compañeros de fiesta, pero cogimos una mona de mucho cuidado. Guillem menos porque estaba controlando. Así que Se pierde Alicia de vista y quedábamos Neus, Rachel y yo para ir a su casa. Subimos al autobús y, ay ay ay, nos dormimos los tres y nos pasamos como cuatro o cinco paradas. Así que cuando nos damos cuenta, bajamos y cruzamos la calle para coger otro bus que nos llevara al sitio. Entre pitos y flautas, llegamos a las seis y pico de la mañana a casa. Cuando aquí de normal cierran a la una o, en sitios más exclusivos, a eso de las 4. También tengo que decir que cogí con ganas esta salida porque llevaba desde que volví de tocar -unas tres semanas antes- sin salir.
No os podéis ni imaginar -bueno, sí, sí que podréis- el resacón con el que me levanté al día siguiente. O sea. Maximus hang over. Que burrada. Como en mucho tiempo que no había tenido. Pero que las otras chicas se levantaron igual: era el día de las bragas. Donde bragas éramos nosotros. Que horror. Aparte de que nos levantamos allá las 14.00h, era para ir al wc y volver al sofá, a la cama o, en mi caso, al colchón donde dormía. Un viaje de los que me levanté a poner un huevo (y puse 3, ups), conocí a Noemí, la última compañera de piso. Como no había salido era la única que era persona en la casa. Pero más que los otros cuatro que éramos.
Van pasando las horas y, bueno, aparte de cenar y eso, había que salir otra vez. Hay que aprovechar a tope el fin de semana que es muy corto. Así que cada uno nos habíamos comido una cosa: ensaladilla, algo de pasta y Rachel y yo comimos una sopa oriental que preparó ésta y que, oye, como cosa caliente nos cayó muy bien al estómago. Si tenemos en cuenta que nuestros estómagos eran hormigoneras en esos momentos.
Cena, ducha y bus. Paramos en Britt Lane. Según estas chicas, una zona llena de pubs y discos para ir y que está cerca de casa. La más cerca. Las chicas dicen de entrar al 93 feet club y, qué remedio, pues pa dentro. Tras estar en la cola un rato y apurarnos un par de botellas de vino, pasamos. A las chicas les miran el bolso por aquello de drinking or food inspection y a mí me pega una cacheada de infarto un gorila inmenso con cara de bulldog. Bulldog inglés, por supuesto. Que mal rollo que me dio este registro. Pero vamos, mal rollo porque aún iba resacoso del día de antes y ya sabéis que de resaca como que ves las cosas de otra manera. Y digo de otra manera porque aquí, para evitar actos vandálicos hay un tío enorme en las entradas de todos los sitios que te registra minuciosamente. Y una mujer de las mismas características.
Y nada. Pagamos las siete pounds del ala que valía la puta entrada y para dentro. Que sitio tan horrendo. Música horrible, lleno de gentuza (os recuerdo que lo veía todo como si estuviera dentro de un prisma por la resaca), y mal rollo en general. Tanto fue así, que Neus, Rachel y yo nos volvimos como en 20 minutos para casa. Oye, para padecer ya está el dentista. Alicia y Noemí si que se quedaron en un concierto que había con música en directo. No sabéis lo que ganamos yéndonos a dormir -más, si cabe- tan rápido. Tanto como levantarnos el domingo siendo ya casi personas cada uno mientras que las otras dos que apuraron lo suyo se levantaron como el día de antes.
El domingo fuimos Neus, Rachel y yo al mismo sitio de la noche anterior porque ponían un mercado rollo hippilongo alternativo y de segunda mano. Tras dar unas vueltas y verlo casi de arriba abajo, Neus se compró una peluca (con la que nos hicimos fotos que aún estoy esperando para colgarlas en facebook y tuenti), Rachel unas camisetas y unas perchas y yo el primer libro de Harry Potter en inglés. Por lo menos no perdimos el viaje.
Para comer nos metimos en una franquicia -creo- que se llama Noddle king (el rey de los fideos) y, bueno, bueno, que plataco fideos que nos pusieron por 4,10 libras. Además fue muy curioso una cosa que yo no sabía. Y os comento. En mi anterior viaje a Londres descubrí, gozoso, que donde te metas a comer puedes pedir de beber "tap water" que es agua del grifo y no te la cobran. Es más, hay sitios en los que hasta te ponen un par de cubitos de hielo, como en este. Precisamente. Guay. Lo otro que no sabía -y que es más guay si cabe- es que, después de comer, si te ha sobrado comida, puedes pedir unos envases de comida para llevar y te la llevas. Así que, dentro de que London es carísimo, si te metes a algún sitio decente para comer, entre que pides agua que no te cobran, y luego te puedes llevar la comida, tampoco está mal el asunto. Otro cantar son los vouchers (que son vales de descuentos que vienen en revistas y similares) que ya comentaré otro día cuando me entere del todo de sus cualidades.
Pero vamos. Que tras este rollo inmenso en plan niñata quinceañera, hoy he llamado a Raúl y le he dicho que es tonto, etc, es para contaros que aquí la gente bebe vino y cerveza (vamos, la gente normal, porque los que tienen pasta le pegan al champagne y demás exquisiteces) y coge unas cogorzas de infarto. Además hay que hacerlo pronto porque los locales cierran muy temprano. Con lo que tomas en una boda en los entrantes, aquí te pones como un zombie. Awesome.
Ya para terminar, quiero despedirme con el apunte de amor. Bueno, amor, amor... resulta que Neus y yo estábamos en Liverpool Street Station haciendo tiempo para que yo cogiera el tren de vuelta y nos estábamos tomando una pinta de Guinness en el pub cuando me dijo que el viernes le tiré bocado a Rachel. Ni me acordé en su día ni me acuerdo, por más que intento, ahora. Aunque Rachel tampoco se acordaba. Así que todo quedó en susto. Un susto que, bueno, la semana siguiente que fue el fin de semana pasado, eh, uy, que esto ya lo cuento en la próxima. Y a ver si comentáis alguno, carallo.
Primera parte de lo nuevo
Bueno amigos, otra vez escribo desde tierras británicas. Para comentar varias cositas. Primero las tope guays:
- Ya conduzco yo solo con la niña para llevarla a cualquiera de sus tres destinos, a saber: North Weald (unos 9 kilómetros, 20 minutos), Ongar (unos 25 kilómetros, 35 minutos) y Chelmsford (donde está la escuela, a unos 50 kilómetros y una hora de volante). Ténganse muy en cuenta mi poco gusto por el volante y la dificultad añadida que supone conducir totalmente al revés. La ventaja de todo esto es que aquí saben conducir. O sea. No son pilotos profesionales, pero los conductores se ayudan entre sí dándose paso cuando no hay visibilidad, parando o decelerando mucho en las carreteras estrechas para que ambos vehículos puedan pasar y manteniendo una conducción correcta. Aunque, claro, también hay gilipollas. Uno de cada diez mil. Mientras que en la patria querida, de cada diez mil, uno NO es gilipollas.
- Tras casi un mes de estancia aquí, el otro día pensé en inglés. Para poneros en situación: cuando estoy solo por las mañanas haciendo las tareas que me encomandan en la casa -que van desde pintura, hasta jardinería, limpieza y todo lo que se os ocurra-, pienso en español y me hablo en español. Me hablo para no caer en la monotonía absoluta, eh? Pues bien, el otro día, quería beber agua y dije: "mira, ES aquí". Así que, bueno, no está siendo tan fácil como yo pensaba esto de evolucionar en inglés, pero mira, este guiño me moló mucho.
Y ahora lo demás que quería contar: el fin de semana pasado en London city.
Quedé con Neus en la estación de Liverpool Street el viernes pasado a las 20.30h. con una hora de antelación prácticamente porque no sabía si tenía más cosas que hacer o qué. La cuestión es que me persono allí y nos vamos a Camden Town para encontrarnos con Guillem. Llegamos a la discoteca donde queríamos ir, Koko se llama, y allí no estaba este hombre. Vamos a la estación de metro más cercana (ni idea de cual es) y tampoco nos hacemos con él. Así que tras el telefonazo, descubrimos que ya había llegado a la puerta de Koko. Bien, vamos a cenar -ellos, porque yo llevaba una fritada de fish and chips en el estómago para alucinar- y nos metemos en un italiano. Dos pizzas elegantes para los hambrientos y un par de cervezas y una botella de vino de la casa para beber. Y ya os podéis imaginar; a contarnos la vida y milagros después de un año sin vernos.
Dejamos el ristorante y nos metemos en Koko. Aquí en Inglaterra, parece ser que si vas nada más abrir o a unas determinadas horas, la entrada te sale más barata. O gratis. Ah! y nada de consumición: aquí se paga por entrar y sanseacabó. Más aparte, claro, las copas que te quieras tomar dentro de donde vayas que, además, son carísimas. Entonces, ¿qué hace la gente para combatir esto? Botellón. Pero así de fácil y rápido.
Así que tras dejar prendas y mochila en el guardarropa (que valía 2 pounds, of course), nos damos una vuelta por el local. Esta discoteca antes era un teatro y lo seguía siendo aunque ahora con música alta y sajones borrachos. Un sitio curioso. Así como también fue curioso el que nos abordara una tía con una lista y un tío que iban preguntando a la gente nombre y e-mail. No sé, a ciencia cierta para que, y me importa más bien poco, pero así era. Así que, sin pestañear, cojo la lista (aquí ya iba yo con una carchofilla interesante después de la cerveza y el vino del italiano) y escribo: "Ramiro Miralles. ramiromiralles@pasodoble.es". Se la paso a Guillem para que leyera lo que había puesto y escribiera el suyo pero declina la invitación y se lo pasa a Neus quien sí puso su identidad real. Guillem, claro, se moría de risa.
Allí dentro nos encontramos con Rachel -a la que yo conocí el año pasado- y a Alicia, ambas compañeras de piso de Neus. Tras acabarse sus beers, salimos a la calle y nos metemos en un ultramarino que había dos puertas más allá. Aquí te encuentras tiendas "off license" abiertas por la noche como el que se encuentra, no sé, farolas por la calle. Entramos y vamos directamente a la nevera de la bebida.
- ¿Y aquí se puede hacer esto y tal? -dije.
- Claro. Y ahora nos vamos a la calle con todo esto y nos lo bebemos.
- ¿Y la gente no dice nada? -inquirí.
- No.
Así que, amigos, aquí no es que esté permitido el botellón, es que además te lo compras al lado de la discoteca. Y fresco. Pero claro: vino o cerveza. Si quieres licores y eso, ya se dispara mucho el asunto. Pero, coño, todo ventajas.
Y creo que seguiré otro día con la segunda parte del fin de semana que, por hoy, ya va bien. Por cierto, recordando aquello que solía poner de "estoy escuchando", ahora suena por los altavoces de mi laptop la marcha de procesión "La esperanza de Zamora", de Carlos Cervero.
Fotos del viaje a Crawley
Para contar tengo más bien poco. O sea. El sábado me fui a ver a mis tíos y el domingo volví a casa de los Gooch. Es curioso que había planificado al dedillo el viaje en la página web de los trenes nacionales de Inglaterra y antes de irme, eché un vistazo en otro sitio y me salió un viaje más rápido y con menos paradas. Así que cogí, lógicamente, esa alternativa. Además, Sarah me dijo que podía ir andando de Liverpool Street hasta London Bridge y así, de paso, dar una vuelta por Londres. Pues oye, dicho y hecho. En vez de hacer tres o cuatro transbordos y pasar todo por metro, pues hice sólo 2 transbordos de tren y caminé por la ciudad. A la vuelta lo mismo, claro. Ni estoy para marearme ni falta que me hace, porque, buah, otra cosa no sé, pero metros y líneas y posibilidades de perderte si no controlas -como es mi caso-, miles.
La otra novedad que no conté en su día es que el miércoles pasado ya cogí yo solo el coche y me fui a Ongar. Vamos, mi primera hora y pico de coche en la Gran Bretaña completamente solo. Ya para mañana me ha dicho Gerry si estoy listo para ir solo con la niña para allá pero prefiero que venga unos días más conmigo él para estar más seguro. Más vale pasarse de cobarde que ir así a lo guay y que luego pase algo. Quita, quita.
Fotos from England
Evoluciono bastante bien en la conducción británica y, ja, Sarah espera convertirme en un gentleman inglés. Quiere que pase de tener frío a toda hora y una conducción tosca y basta a ser el Jaime Bond del barrio. La lleva clarinete...
Esta mañana hemos ido de shopping al centro comercial de Harlow. En primark me he comprado lo que veis en la primera foto: una chaqueta, una camisa, una camiseta, un pantalón de chándal, tres calzoncillos -boxers, porque de los slips me quedé hasta los huevos -y nunca mejor dicho-- y cinco pares de calcetines negros. Todo por 23,54 pounds que vienen a ser unos 30 euros tirando muy por lo alto. Es ropa de marca melasuda. O sea, que me la suda que no sea de marca, vaya. Lo importante es que son prendas cómodas, abrigadas y que tienen presencia. Y eso, amigos, es lo primordial. Ya me conformaría yo con encontrar una mujer así; que sin ser de marca, cumpla, con creces, todas mis expectativas.
De momento eso es todo. Ya os iré contando más cositas. See you soon.
Driving in England
Wow.
Conduzco un kia picanto -creo- muy pequeñito y eso, menos mal, es una ventaja. Acostumbrado a mi vectra que es un muerto de casi 5 metros, coger un coche de unos 2,5 es como coger la pilila de otro que, seguro, es más pequeña también. Puaj.
Aquí el volante lo tengo a la derecha. El cambio de marchas y el freno de mano a la izquierda. Es como conducir un coche boca abajo por España. Encima, tengo la palanca de los intermitentes a la derecha del volante y va todo al revés: cuando voy a la izquierda es para arriba y cuando voy a la derecha es para abajo siempre y cuando no le dé al parabrisas pensándome que es el intermitente... como plus añadido, tenemos el asunto de circular por la izquierda. En el primer cruce donde me dijo Gerry ayer que girara a la derecha de poco me estampo con uno que venía de cara. Claro, el suicida era yo porque estaba pensando en español. Menos mal que con el acojone, ya dominé enseguida los giros y tal.
Otra cosita interesante que ayuda para la correcta conducción es, jajai, que me meo, el que las carreteras locales son estrechas. Casi tanto como la mujer media española. Además, hay algunas que no tienen marcas viales con lo que, encima, te toca adivinar el carril.
From England
Far away (aunque no mucho)
Como le dije a Amelche el otro día, voy a contar los nuevos planes de escape.
Todos sabemos que trabajé de "au-pair" -entre comillas porque no era exactamente eso lo que hice- en Austria este mes pasado de junio. Pues bueno, no hace falta dejarse la mollera discurriendo para saber por donde van los tiros. No? bang, bang.
Tras un estío donde he viajado bastante y he trabajado como sustiputo en correos -falló la salida austríaca pero me vino bien esto-, faltaba encontrar un sitio al que partir prontamente. Yo, todos los días, miraba la página de au-pairs y cada vez que veía alguna familia que molaba, les mandaba el mensajito de irme con ellos. Unos contestaban que no, que ya tenían su au-pair, otros no contestaban y otros decían que sí. Unos franceses que tenían un viñedo tipo falcon-crest cerca de Marsella me dieron el sí, quiero. Tras ponerme en contacto con ellos -sin mediación de la página de au-pairs, ojo-, me preguntan si sé francés. Pues, mire, no. Y el inglés que hablo, pues como que me gustaría que fuera mejor, pero es lo que hay. Así que, empiezan a pasar los días y no contestaban. Como la bala esa de paja que sale en las películas del oeste en las ciudades desiertas pegando vueltas del aire: pfffff.
Como los franceses pasaban del tema, pasé yo de ellos también al ver que no me contestaron el segundo correo. Y vuelta a empezar: familia guachis, petición al canto. De pronto, boing, salta la liebre. Esta vez en la Gran Bretaña. A ver, a ver.
Empiezo a e-mailearme (no sé si sería así el verbo en caso de existir) con ellos. Un mail, dos mails, tres mails y así hasta que a la semana, el tío me llama por teléfono. Tras una quick-talk de un cuarto de hora -con el consecuente apuro por mi parte intentando buscar las palabras adecuadas y la correcta construcción de las frases-, el tío me dice:
- I think that I give you the job. O algo así, que tampoco estaba yo muy por examinar la sintaxis inglesa.
Pues thank you, seguro que no te arrepentirás. Y eso es la historia. Claro, rápidamente les envio un correo diciéndoles que voy a buscar un vuelo y cuando lo tenga claro fechas y tal, les digo como está el asunto. Me pongo a buscar y a estudiar diversas páginas y me hago con un vuelo que sale de Valencia el 13 de septiembre. Decido sacar solo ida porque mi estancia allí es de un año como mínimo. Si todo va bien, dos. Y creo que hasta más tiempo porque en la página de los au-pairs 2 años es la estancia máxima que te dejan poner. Pero bueno, que en cualquier momento ya me han dicho que puedo viajar y eso.
El sito al que voy se llama Nazeing y está a una media hora de coche del aeropuerto de Stansted o menos, no lo sé seguro. Hay un pueblo grande a 5 minutos de allí que se llama Harlow. Todo esto es el condado de Essex y es el noroeste de Londres capital. La familia me envió en un archivo adjunto mis trabajos y una foto de la casa. Mis funciones allí serán: llevar a la niña al cole en coche (un kia picanto que me dejarán), ayudar con la limpieza de la casa y echar una mano al hombre con el jardín. 25 horas de faena a la semana y los fines de semana totalmente libres para explorar, quedarme en casa o viajar. También me ofrecieron la posibilidad de ayudarme a encontrar otro trabajo a tiempo parcial para tener extra money. Yo pienso que cuando lleve allí un par de semanas o un mes, que ya tendré un inglés mejorado y sabré como está la marcha, podré ponerme a mirar algo extra por aquello de la cotización y tal.
Y así está el asunto. Si en Austria estuve quince días, no sé nada de alemán y, al final, conseguía entenderles palabras sueltas a la familia cuando hablaban, como en inglés si que tengo una base -creo que buena, sin vacilar-, espero que en 3 ó 4 meses ya pueda defenderme como un jabato en la lengua sajona. También me vendrá de perlas para cuando vuelva -que estoy por, si me sale allí algo bueno, ni volverme-, el poder poner que en inglés soy avanzado o experto. Uys, que pegotón en el currículum a la hora de buscar currele.
Esta tarde me voy a tocar a Castalla y Villena para diez días y a mi vuelta, 3 días para despedirme de familia y allegados y rumbo a Inglaterra. Me costará un poquito -temo- acostumbrarme a conducir por la izquierda pero, en fin, si conseguí acostumbrarme a conducir aquí con lo poco que me gusta, allí no hay más cojones que hacerlo también. Y eso es todo por ahora. A mi vuelta de moros ya contaré alguna batalla (o no) y luego ya seguiré escribiendo desde Nazeing. Byeee
Soneto a mi perra Nieves
Viniste a nosotros entre alegría y felicidad,
eras muy pequeña, alegre y llena de vida,
juguetona, dócil, y una gran bala perdida,
como había de ser, con mucha vitalidad.
Creciste con tu padre y sin ninguna maldad,
desde pequeña vigilabas y eras muy querida,
ladrabas, avisabas, eras la preferida,
eras la envidia y el respeto de la vecindad.
Pero te hiciste mayor y como nosotros,
empezaste a tener tus cosas, sin dejar de ser
un seguro para la casa, una amiga y un cielo.
Hoy que te has ido, tenemos en los rostros
lágrimas de dolor y pesar pues no vas a volver,
sabías que te queríamos y tu falta es nuestro duelo.
El 20 de agosto de 2005 nos dejaba el padre de esta gran perra que hemos tenido. Y, ahora, el día 4 de agosto de 2009 nos deja ella. Desde siempre la hemos querido y hasta admirado por su empeño, dedicación y fiereza a la hora de ladrar a todo el mundo que pasaba por delante de casa. Tanto en el monte cuando estaba antes con su padre, como ahora que estaba con nosotros en nuestro nuevo domicilio desde que estamos aquí ya casi 3 años. Hasta a los de la familia se les tiraba a morder y teníamos que guardarla cuando teníamos visita. Una artista.
Fijaos que no me ha dado mucha pena de golpe el suceso pero luego me he puesto a tocar la marcha fúnebre y procesional "Mater mea" y me he puesto a llorar como hacía tiempo que no me pasaba. De hecho, aún me dura la congoja. Así que nada, Nieves -le puse yo el nombre-, descansa tú también y que sepas que no te olvidaremos en la vida.
Dixit. :'(
Lo bueno y lo menos bueno
Y voy a empezar por lo menos bueno que es que no voy a Marbella al final a dar clases de español. La razón que me ha dado Monique, por e-mail, es que se viene su otro hijo a vivir con ellos y la habitación que estaba destinada a ser para mí es para él. Pues oye, perfectamente de acuerdo. A esto se sumará -aunque no me lo ha dicho- el que allí en Marbella habrán mil tíos como yo que pueden enseñar español a sus hijos a los que no hay que dar techo y manduca, como es mi caso. La familia sale ganando económicamente pero pierde en los demás aspectos. Pero bueno, no pasa nada.
Ahora me he vuelto a dar de alta en la página de aupairs para buscar una familia con la que irme a vivir y, oye, tarde o temprano me saltará la liebre. Mientras tanto, puesss, aquí en casa estaré pasando calor y esperando a ver si sale algo por aquí aunque está jodida la cosa porque en correos -donde esperaba poder meterme a trabajar ahora en verano como llevo haciendo estos tres últimos años-, ya han puesto a una mujer sustituyendo a los que se van de vacaciones. Ya veremos qué pasa.
Lo bueno, mirándolo desde una perspectiva un tanto enredada, es que me voy a tocar este año a los moros de Castalla y Villena. Ya cuando fui para Austria saqué mi billete de retorno para estar en mi pueblo en fiestas y para poder ir a tocar. A Castalla hace ya tres años que no voy por trabajo (sustituciones en correos, como comento arriba) y ya tengo ganas de ir allí porque, entre otras, es donde están las chicas más guapas y simpáticas de todos los sitios en los que voy a tocar. Las fiestas son pesadas para los músicos pero, ché, vale la pena. Y a Villena tampoco fui ya el año pasado y también le tengo ganas terribles porque es mi puesto favorito. Encima este año, Jose se bajará con la Atmk band a tocar un par de noches y eso, amigos, es un fiestón inenarrable. Así que, bueno, no es la panacea pero son unos euros que no vienen nunca mal y una salida musical de diez días donde estás todo el tiempo haciendo el animal.
Cambio de tercio
Al igual que en los toros (actividad que aborrezco por el maltrato que sufren los animales), me ha tocado hacer un cambio de tercio. Todos sabíais que me iba a Austria a dar clases de español bla, bla, bla.
Tras 15 días de estancia en pleno corazón alpino, me he vuelto a casa. Resulta que la familia a la que estaba enseñando el idioma ha venido a vivir a España ya. A Marbella, concretamente. Creo que tenían que venirse en septiembre, pero por causas que desconozco -y tampoco me importan un carajillo (que es más pequeño que un carajo)- se han venido ya. Entonces, la solución pensada y ejecutada por ellos ha sido traerme de nuevo a casa hasta que todo lo tengan en orden (ya sabéis lo pesadas que son las mudanzas) y ya volver a llamarme para irme a Marbella con ellos de nuevo. Pues oye, bien.
Claro, mi madre piensa que mi rápida vuelta ha sido causada por algún desaguisado que he hecho y que ya no me van a llamar, que no me van a pagar y "siempre negatifo, nunca positifo" (como Louis Van Gaal decía). Yo creo que no porque me lo hubieran dicho y porque, ché, he estado con ellos y he visto como empacaban muchísimas cosas y se preparaban para una mudanza. Oye, que no me llaman, pues mira, mala suerte. Los 15 días que he pasado con ellos allá no me los quita nadie y siempre puedo empezar a buscar de nuevo trabajo en cualquier otra parte. Lo que tarde en encontrarlo es otra cosa, pero por buscar, buah....
Además, este fin de semana ha estado bastante bien; de no tener nada pensado y que llevaba ya 3 fines de semana que no salía, me he encontrado un fin de semanón. Quedé con una amiga de Burgos que venía a Valencia en un pub de salsa -donde fui con mi amigo Pablo al que también tenía ganas de ver-, y luego pasé el sábado completo con esta chica, su tía y un amigo, primero en la piscina de la urbanización de este último, luego en la playa, de nuevo en la piscina, cena en un wok y, para finalizar, a otro pub de salsa ya que le pegan al asunto. Anoche estaba muerto del palizón de sol de todo el día y mi amiga también, así que estuvimos de tranqui hasta que se fueron por su cuenta y yo me fui de nuevo con Pablo al que, menos mal, localicé.
Un fin de semana casi completo en el que he estado muy avispado (más de lo normal) y he hecho reir a todos los que me rodeaban casi hasta la locura. Je! y os lo cuento sin vacilar ni nada. Que podría. Pero no
Mehr für Österreich
Bueno caris, sigo aquí en la Europa profunda. Ya llevo una semana aquí. O, tal y como lo dirían por la zona: ain difojo. La verdad es que me sorprendo a mi mismo de mi pericia; a ver, en siete días, (siven tags), he aprendido bastante alemán. Tanto que, atentos: sé contar en alemán (habéis leído bien: contar), los días de la semana, los meses, los saludos del día, lo clásico como gracias, adiós, por favor, etc, sé algún verbo suelto, los pronombres, alguna palabra suelta también y algún que otro taco. Ya vessss.
Desde la última vez que escribí, he hecho varias cosas. La más reciente es irme de senderimo a los Alpes, hoy. El otro día estuve "jugando" con los nanos al fútbol (y nótese el sentido jacarandoso de jugando con el entrecomillado), fuimos a un mediamarkt en Spittal an der Drau, jugamos al monopoly... cuando fui a Salzburgo con Felix, me pidió que le quitara los tornillos estos de plástico de la pared donde cuelgas las estanterías y demás de toda la casa porque van a alquilarla y no quedan bien. También me dió una llave especial para tornillos y le desarmé un billar. Vamos, el típico "échame una mano" que le dices a cualquiera.
Anteayer conocí a los tres niños que no conocía (son 5 hermanos) y, bueno, como los otros: unos chiquillos de puta madre, educados, graciosos, muy correctos y muy rubios con ojos azules. La verdad es que es una gloria tener como alumnos a unos chavales que están atentos, son responsables y ves que se esfuerzan por aprender la lengua. Muy bien, muy bien.
Como este programa es una scheiße (mierda), las fotos, como siempre, en el otro blog. Y ahora si que pongo el enlace: http://swyx79.blogspot.com (que el otro día no lo puse)
Por cierto, tras una semana de estancia he aprendido a pronunciar lo que comí el otro día: knödel. Se dice, ojo, /hkneudel/ pero dicho de una manera extrañísima. uf, mu difisil.
Desde la Austria profunda
Y digo profunda porque estoy dentro justo de los Alpes. Pondría las afotos pertinentes, pero blogia me está fallando, vaya. Así que las pondré por el otro blog de blogger porque sí que me deja.
Y nada, la marcha a contar es que estoy de profesor particular de unos niños que, oye, están bien educados, son respetuosos y se puede estar con ellos. A la mamá también le estoy enseñando palabras sueltas que me van preguntando y tengo que hablarle más despacio porque no controla tanto como los críos. Yo que venía con unos ejercicios de chichinabo que me bajé de internet el otro día pensando que no sabían casi nada y, buah, van bien sobrados. Cuando intento yo decir algo en alemán se parten el culo porque no pego ni una. Pa pegar, ¿sabes? Que chungo.
Fijaos si es difícil que aún no sé decir lo que he comido estos dos días. Creo que es knutlesf o algo así pero para decirlo... cacahuets. Y el nombre del lago al que fuimos el otro día: Millstätter también es más fácil de escribir que de pronunciar. Hasta es jodido decir Austria en alemán que se escribe Österrich y se dice: /ohcstaaríjjh/ o una cosa que no se parece un pimiento.
Pero bueno, aquí vamos tirando la mar de bien. Además tampoco hace tanto frío como yo creía. Yo que venía aquí con jerseys y chaqueta (como ellos mismos me aconsejaron por e-mail) y resulta que hace calor y encima con basca. No sale el sol casi pero hace un bascón que flipas. Hoy ha llovido y, que gusto el ver como llovía en estos pinos verdes, limpios, altos... es TAN distinto a lo que tenemos por casa que, sólo por eso, vale la pena venir aquí.
El hotel donde estoy, como está en las montañas prácticamente, tiene el "defecto" de que es muy natural. Y me explico. La noche que llegué (anteanoche), mientras iba a la habitación que estaba preparada para mí (un cuartaco de miedo), encontramos dos murciélagos volando por el pasillo. Jejej. Como estaba la ventana abierta de par en par, pues nada, que se colaron los dos. Le digo a Monique (mi hospedadora): "mira, dos murciélagos" y como no entendía tiro del alemán: "das fliedermauses" y se va corriendo mientras me quedo yo espantándolos para hacerlos salir por la ventana. A ver, sabía que murciélago es fliedermause en alemán por el vals "Die fliedermause" de Strauss, que nadie se piense cosas raras. A la mañana siguiente me despertó una abeja que tenía zumbando en la ventana y, bueno, esto tiene muchas arañas de esas con las patas largas, moscas, mosquitos... tendríais que ver como el despertador natural actúa: a las cuatro y media de la mañana que ya es casi de día, los pájaros se ponen a cantar que parece que estén locos. O narr que es loco en deustch.
Y bueno, me están dando de comer auténticas barbaridades que, claro, engullo gustoso para deleite de mis anfitriones. Entre Laurenz y yo nos comemos lo que va quedando por ahí en la mesa. Que salsas más buenas, que carnes más melosas, que quesos tan suaves...para un golafre como yo, toda una gozada.
El otro día fui a Spittal an der Drau y también es una pasada: poco tráfico, todo limpio y lleno de jardineras con flores y césped, el agua de las fuentes fresquísima y buenísima, las casas tipo monopoly con su tejado triangular de colorines... y creo que ya no tengo nada más que contar. Para dos días que llevo aquí, ya va bien la cosa. Más novedades en próximas conexiones centroeuropeas.
Caris, que me voy al tirol
Pues nada, ya ha llegado el día. Hoy tengo previsto un vuelo para Zurich a las 14.40h. y otro para Salzburgo (desde allí de Zurich) a las 20.40h. para llegar a mi destino sobre las 21.45h. No me mola mucho tener que estar cuatro horas de plantón en Zurich sin hacer nada, pero bueno, uno es músico de calle y está acostumbrado a las esperas. En este caso no tengo a ningún compañero con el que tomarme unos cubatas, unas servezas o contar chistes o batallitas pero me he llevado un libro que se llama "el traje del muerto" que, bueno, me compré ayer en fnac porque me moló la sinopsis aunque luego igual es una mierda de mucho cuidado.
Así que, caris, mi próxima conexión ya será en los alpes (imposible decir cuando) y ya desde allí os contaré como ha ido el viaje, que tal está aquello y, en fin, todo lo que cumpla los dos criterios que sigo a rajatabla cada vez que escribo: mis huevos.
Nos leemos!!
Ahora me ha tocado a mí
El otro día, mi nuevo amigo Valentín nos contaba en su blog una visita inesperada que tuvo en casa. Pues bueno, ahora me he encontrado yo con ese pequeño despistado aunque no en las mismas circunstancias. Bueno, no creo que el tío se haya cruzado España de punta a punta pero molaría, eh?.Volviendo a casa de hacer unas gestiones importantes (cortarme el pelo y ver a mis abuelos por última vez antes de irme a Austria) me he visto a este pequeñín cruzando la carretera. Es más, yo no lo hubiera atropellado pero seguro que el siguiente en pasar sí. Así que he parado el coche, he puesto el freno de mano y las luces de emergencia y he salido al rescate. Ya cuando he vuelto al coche, me he dado cuenta del punto tan malo en el que había parado y que, buf, si hubiera venido alguien por detrás me endiña fijo. Pero bueno, hemos tenido suerte y ya venía alguien cuando he arrancado y eso. Fiu.
Y nada. He llegado a casa con el animalico y ya tenemos la fiesta. En mi casa, como no nos gustan los animales que parece esto el arca de noé, pues mira, otro más. Lo hemos puesto en una jaula de un periquito que estaba libre y mañana, seguramente, le vamos a trasladar a un voladero de pájaros que tenemos cerca de la huerta para ver si se encarga de los bichos y eso.
No deja de ser curioso que, antes le digo a valdomicer que era infrecuente ver erizos cuando, ñas, me encuentro yo también con uno. Espero de verdad que no se nos muera (ya he mirado en un foro que tipo de alimentación toman, medidas de cuidado, etc). Si hemos criado más de una vez gorriones que coges en la calle que dan pena de verlos, porque no un erizo? Más fácil, digo yo.
Ahora la foto:
Como veis, cojo al enano sin guantes ni nada porque soy de pueblo. jejej
Breve encuesta
Caris, en todos los medios de comunicación de los que dispongo estoy preguntando si debo quitarme la perilla o no porque el otro día me apeteció quitármela. Porque sí. Pero claro, como llevo ya un año y pico con ella, antes de hacer el movimiento, quiero asegurarme bien de como está el asunto. Así es que, ¿me quito la perilla? ¿Me la dejo? ¿Qué hago?
Cuando vea oportuno daré la encuesta por concluida (igual esta noche que en septiembre) y actuaré en consecuencia. Vamos, que si decís que sí igual me dejo la perilla por contrahecho y si decís que no me la quite voy a afeitarme como una bala.... xDDDD
Os haré caso con lo que digáis que, ché, pa eso lo estoy preguntando.
Verano en el extranjero
Bueno señores, ya es un hecho. En verano emigro. Ya desde hace meses vengo diciendo que me quiero ir, etc. El destino principal era Londres pero, ah amigo, los planes cambian según las circunstacias. Y las circunstancias es que tenía planeado irme a, tachán, Sudáfrica.
Me registré en una página de au-pairs (canguros) a nivel internacional y, bueno, como tocaba, envié varias solicitudes de empleo a las famílias que cuadraban con mi perfil. Entonces la primera que me respondió fue una de Sudáfrica. Casi ná. Así es que he estado mareado tres semanas enviándome correos electrónicos con esta mujer y preguntando a la embajada acerca de información, precios de visados, etc. Ya estaba contando a todo el mundo mi próxima partida hacia el continente africano y estaba obteniendo diferentes opiniones: unos me alentaban a ello y otros -la família básicamente- arrugaban el morro. Pero yo estaba ya decidido.
Pero claro, internet es muy vasto. Y cuando estaba esperando respuestas del consulado sudafricano, ñas, me llegó una oferta de trabajo de más cerca. Concretamente de Austria. Así que, a mi pesar, tuve que cambiar de opinión. ¿Quien no?. Envié rápidamente un e-mail a Sudáfrica diciendo que me había salido una oferta mejor para mí y que la había cogido. Me sabe mal por los dos chavales estos pero, oyes, Austria está a 4 horas de avión y Sudáfrica a 30. Sopesando el tema, mejor quedarse en Europa que irse a los cojones (como dice mi abuela, jeje).
Así que, bueno, empecé a enviarme correos con la família austríaca y, amigos, qué bueno que viniste. Resulta que ya tienen una au-pair que está con sus 5 hijos y tal y a mí se me requiere para darles a todos clases de español porque piensan venirse a vivir a Marbella. Por una vez tengo suerte en la vida. O sea. Voy a una ciudad que seguro será preciosa a trabajar de lo que más me gusta: de profesor. Y además la mujer me deja volverme a finales de agosto para fiestas de mi pueblo y para irme a tocar a Castalla y Villena. Más, como véis, no puedo pedir. Ya tengo el billete de avión y todo; el 14 de junio por la noche, si no pasa nada, llegaré a Salzburgo donde me recogerán para ir a Spittal an der Drau que es donde viven ellos.
Y así está el plan. Ahora, esperando a que no se tuerza nada -sobre todo porque ya tengo pagado el billete de avión-, ardo en deseos de que llegue ya el 14 de junio para irme a tierras bávaras (porque aquello es bávaro, ¿no?) y trabajar en lo que más a gusto me encuentro. Y para ver mundo, of course. Mientras tanto, mira, mañana me voy a tocar a las fiestas de moros y cristianos de Petrer hasta el día 18 que, siempre es una gozada. Y a la vuelta tendré que organizarme los tres fines de semana que me quedan para quedar con unos y otros antes de mi breve pero ansiada partida.
Con suerte mejoraré mucho mi inglés y vendré con algunas palabras alemanas (seguro que tacos e improperios) aprendidas. Au fiedersen (aunque dudo mucho que se escriba así).
Un vídeo que se hará famoso
Pues eso, que ya lo he puesto en el facebook y ha causado sensación y ahora lo pongo en los blogs para que los demás lo veáis. En él, me zampo un buñuelo mojado en un cubalitro de vodka con limón (muy recomendable, vaya). Está doblado porque el móvil con el que me grabaron es "especial".
Pre-fallas 2
Siguiendo la estela del día anterior, este domingo 15 de marzo prometía lo suyo. Después de pasar una mañana más bien en duermevela, llega la hora de la comida. Como estaba con mis abuelos, pues tocaba comida de domingo: paella. Y que buena. Extrañamente, estaba bastante hambriento y así debí parecerlo porque hasta los perros me miraban mal como diciendo: "cabrón, no nos has dejado ni los huesos pa rosegar..."
Como es costumbre en ca los abuelos, cuando termino de comer me tumbo en el sofá. Debí caer fulminado porque, buah, cuando me levanté a la hora y media me pareció que había dormido 8 horas. Asi que, fresco como un clavel, me fui a esperar a Jose para que pasara a por mí. El viaje era ir a Loriguilla para que él tocara con la xaranga el Minaor (unos fenómenos) y luego irnos a la falla a recoger las llaves del piso que habíamos alquilado para las fiestas. En otro coche irían Antonio y Alfonso porque también venían para esa noche. Dicho y hecho. En Loriguilla vimos un cabalgatón y a las 21.45 h. llegábamos a Valencia donde decidimos ir a cenar nada más ver el piso (pisazo donde los haya) para ir cogiendo fuerzas.
Tras asentarnos bien en nuestra momentánea vivienda, fuimos a la carpa de la falla a saludar. Había una orquestilla que pagaba la fallera mayor y, claro, muchos falleros que ya tenían ganas de fiesta aunque estaban en ello desde el viernes por la tarde. Como viene siendo habitual, Jose y yo queríamos ir a ver a nuestros amigos de Alfarb que tocan en Mislata y este año vinieron también Alfonso (que conoce a varios músicos de allí también) y Antonio. Así que paramos a un taxi y para allá. Este año no había el ambiente de otras ediciones. La carpa de esa falla estaba semivacía -solo la ocupaban los músicos y unos cuantos festeros- y se notaba. Rápidamente nos hicimos con Voro, el jefe, y estuvimos contando historias y batallas mil. Con él y con todos los conocidos que veíamos. Cuando la carpa cerró, como teníamos aún ganas de marcha, nos fuimos a un pub de allí cerca que abría hasta tarde. Y allí terminamos de llenar el depósito. Curiosamente, cuanto más llenábamos el alambique, más se vaciaba la cartera.
Y nada. A eso de las, mmm, 6.30 h. llegábamos a nuestra morada fallera con el noble fin de extendernos en los colchones que teníamos para descansar y estar fresquitos para el acto que teníamos que hacer a la una de la tarde. Pero claro, había otros que no quisieron dormir como Alfonso que prefirió ir al bar a atizarse unos copazos de pacharán y coñac y seguir la tocata.
A mí me tocó levantarme también más pronto de lo que quería porque, como había quedado con varios músicos para indicarles el sitio y tal, tuve que ir al bar a almorzar para esperarles. Allí estaban Alfonso y Jaime que había llegado ya y estaba desayunándose un whisky. Así que, buf, yo que quería algo suave y digestivo como un poleo, tuve que conformarme con una copa de pacharán que me ofreció Lara, la camarera. Cualquiera dice que no a esos ojazos azules... Pero claro, para acompañar ese copazo imprevisto tuve que pedir algo de llantar y fue lo primero que ví: una tapa de lomo con pisto y 3 buñuelos. Que cuadro. La trompetería ya dándole al drinking (uno muchísimo más que el otro) y el trombón almorzando esa barbaridad que hacía espantarse a los demás clientes del establecimiento.
Conforme se acercaba la hora de la actuación ya fueron llegando todos, y, bueno, eso ya lo cuento en otro artículo. Puedo, no?
Pre-fallas
El día 15 de marzo se acercaba y ya estábamos mentalizados para ir a Valencia a romper la noche. Pero claro, este año, casualmente, ese día era domingo. O sea, que el día de antes había ya que estar por la ciudad haciendo acto de presencia. Y eso hicimos. Vaya si lo hicimos.
Con 100 €uros en la cartera como mi presupuesto para todas las fallas, nos plantamos Jose y yo en el restaurante chino Lu-Cheng (nuestro favorito) para echar un bocao. Cena al uso en la que pedimos el par de rollitos de primavera ya clásico cuando vas a un restaurante de este tipo para comer o cenar, las dos sopas porque tiene que haber algo de caliente que haga base en el fondo del estómago, una cesta festejo de ternera que hacía mucho que no la solicitábamos y un plato de pasta de arroz que a mí me gusta mucho. Como somos unos golafres, de postre nos hicimos un barco chino (que no es lo mismo que un bar cochino, ojo).
Haciendo una sobremesa relativamente larga -cenamos en unos 20 minutos porque teníamos más hambre que el coyote del correcaminos-, nos vamos al centro de la capi para buscar el pub donde habíamos quedado con unas amigas. Valencia en fallas es imposible para aparcar. Los días antes de fallas, lógicamente si caen en fin de semana, os podréis imaginar que también. Pero mira, allá que nos fuimos con ese temor de no encontrar plaza para dejar el coche cuando, ta-chán, encontramos un huecazo en la mismísima gran vía. Esto promete.
Como íbamos "rodaos", oye, en cinco minutos nos personamos en el local donde se había quedado. Allí que estaban las amigas en cuestión y, como toca, nos presentamos y estuvimos trivializando. Es de suponer que cuando acabas de conocer a una persona tampoco te vas a poner a contarle tus cosas. Y si esa persona es follable, aunque luego te quedes igual que estabas, menos. Pero bueno, a lo que iba. Allí estábamos muy solos hablando, precisamente, de eso, de la soledad que nos asolaba cuando empezó a entrar gente. Y más gente. Y más aún. Vaya, en dos horas pasamos de estar como cuatro mataos a estar mataos entre el barullo. Que gentío. Había tanta población en ese pequeño local -porque tampoco es que fuera un campo de fútbol- que a última hora obvié el ir al wc porque no podía acceder a él. Y hacía falta porque, jugando jugando, nos hicimos un carro de copas.
Curioso fue que, ché, nada más entrar al local me veo a un conocido. El tío ahora se dedica a llevar carpas donde hay fiestas y eso pero se ve que cuando no está haciéndolo está de dj en ese sitio. Casualidades de la life.
Y nada, un rato antes de que cerraran el local nos fuimos -que ya era hora, por cierto- a dormir algo ya que, bueno, como he dicho arriba, empezaban las fallas al día siguiente y, claro, si ya de por sí uno sale en fallas, cuando se es músico se sale el doble. Teníamos que reservar fuerzas para las fiestas que estaban por venir y, sobre todo, pasta porque, buah, caris, en esa noche me fundí la mitad del patrimonio casi sin querer. Quedaban cuatro días de fiesta y yo ya estaba al fifty per cent. Qué cosas, eh?
Millonarius ille
O eso se ha pensado todo el mundo, que tengo los millones a punta pala. No sé.
Ya sabéis todos de mis "cosas" con timofónica. Para el mes que viene espero una devolución de 145 € que, por si acaso, ya se habían cobrado y tal. No sea que a mí me vayan a generar intereses y eso. Luego el seguro del coche, je, otros listos, 27 y pico euros de más que el año pasado que, tras un par de semanas te devuelven en concepto de bonificación y no sé qué. Pues si primero me lo quitas para dármelo, quítame, ya que te pones, 1000 euros y más sorpresa te llevas cuando luego te devuelven 1000 euros. Menos mal que estamos en crisis. Yojodo.
Pero que, JA!, toca renovarme el carnet de conducir porque me caduca el próximo 3 de marzo. Prepara unos 30 euros para un psicotécnico de lo más gilipollas, otros veintitantos euros para gastos de giro postal y papeleo y otros diez o doce que se te van en fotos recientes y alguna que otra tonterida más. Así que, chán, tenemos unos 60 euros largos que se te van porque sí. Ja, me dice mi madre:
- pero así ya lo tienes para diez años más.
Oye, que peso me quitas de encima, tú. Que considerado el sistema español que me hace el grandísimo FAVOR de renovarme por diez años una licencia de conducir que en su día ya me costó un huevo de oca y que tengo que tener para que si me paran unos hijos de puta que van de verde no me metan un paquetón pa flipar. Gracias España. Grafias (es que, con el mar de lágrimas no veo bien las teclas y escribo gazapos). Snif, snif.
Y que panda de sangijuelas que nos rodea. Pero que, oye, desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas por la noche, entre unos u otros, te van sangrando pasta por un tubo. Succionan que, ché, si me succionaran igual otra cosa, por lo menos no me dolería tanto al pagarlo. Que conjunto de buyenas (animal mitológico, inventado al paso, cruce de un buitre y una hiena).
Luego ve a por trabajo y verás como lo poco que pudieras encontrar de casualidad es una cagada de hacer más horas que el marco de la puerta y cobrar menos que el mono de Marco (ya que estamos con los marcos). Y luego vete al paro a darte de baja, a darte de alta y a gastarte más pasta en gasolina que la mierda que has cobrado currando como un cabrón.
En serio, amigos, se me están haciendo larguísimos los tres o cuatro meses más que tengo que estar aquí por aquello de apurar el paro y aprovechar para ir a tocar a fallas, Zamora, Banyeres y Petrer. Lástima no me tocara una quiniela de estas gordas y gozar lo que me queda de vida viviendo entre Paris, Londres, New York, Milán, Tokio y, bueno, cualquier otro sitio donde no esté rodeado de ladrones como jesucristo cuando lo clavaron a la cruz que es como me siento aquí. Cada vez me alegro más de no tener novia pues conllevaría, con el tiempo, tener hijos y, ay, los quiero demasiado, sin tenerlos, como para castigarles así: hale, habéis nacido. Yuju. A ver si hay suerte y mis hijos son sajones y tan guapos y templados como su madre rubia de ojos azules que dice "serveza para todhos"
Migratory bird
Ya hace unas semanas -tampoco muchas- que tengo en mente abandonar nuestro suelo. Y antes, allá por octubre cuando fui a Londres, tanto Jose como Neus me medio ablandaron la sesera con un cambio de domicilio. Ahora ya sé seguro que me largo. Pero rápido además.
A ver. Todos sabemos que la situación económica del país se está tornando insostenible a pasos agigantados. De la situación laboral mejor no hablo. Y, en fin, todas las situaciones (sean cuales sean sus índoles, razas, credos o formas de ser) también están empezando a agobiar a propios y a extraños. Esta es la gota que me ha colmado. Si ya tenía una minibase para una partida, ahora tengo un pilar sólido y firme que apoya mi decisión: estoy hasta los cojones. Así. Chas. Simple. Rápido. Conciso.
Por eso, tengo en mente dos posibles destinos: Inglaterra o... cha chán (redoble)... Canadá. He estado ya hablando un par de veces con mi primo del tema y vamos a mirar a ver que nos conviene más. Desde luego, por cercanía y porque tenemos familia, conviene más la Gran Bretaña. Pero claro, allí tampoco están para tirar cohetes precisamente así que la otra posibilidad está también a tiro. Y como mi primo también está que no está, no descartamos que para el verano estemos tomando el fresco que no hace aquí.
Yo tengo pensado marcharme allá por finales de mayo o principios junio. Alguno dirá: "¿por qué en esas fechas?" Fácil. Se me acaba el paro en esas fechas y, oye, ya que lo tengo voy a exprimirlo bien exprimido porque luego me hará falta para tener liquidez allá donde vaya. Aparte de que, ché, están las fallas para tocar, Banyeres de Mariola, Zamora y Petrer. Así que tengo 3 mesecillos por delante en los que me tocaré los huevos a nivel profesional (ya que cobraré por ello) y encima me podré ir a tocar por ahí con mis amigos que es lo que más me gusta. El lobo es que me llamaran a currar en la santa casa donde he estado los últimos tiempos y me jodan la marcha pero, buaf, eso solo retrasaría mi exilio voluntario un mes o el tiempo que estuviera trabajando.
Y esa es la historia, amigos. A Harry no le gusta nada el tema pero ya le dije que a moros vendré a todos los que pueda (que, valga la redundancia, espero que sean todos). Oye, que si me va bien la cosa y me afianzo aunque sea en una mierda de trabajo, aparte de que aprenderé inglés por un tubo, mirándolo por el lado bueno, cualquiera de vosotros sabe que tiene una cama allá donde esté el arriba firmante. Y, ejm, si es mujer, ejm, podrá elegir entre una o media...
Reencuentros en la segunda fase
El sábado pasado quedé con mi primo para ir a cenar y luego ir de vuelta por los pubes de Cánovas, como hacemos siempre que quedamos. Nos pegamos un cenote de miedo en el bar Morrut -que recomiendo encarecidamente- y ya yéndonos de allí cuando Pepe, el amo, cerraba, me llamó Jose para decirme que se unía a nosotros. Pues acude al nssb -un pub al que solemos ir- y allí te esperaremos en 20 minutos.
Oyes. Entramos en el pub y nos íbamos los dos al w.c. por aquello que nos estábamos meando y, ché, en la barra estaba mi amigo Willow. Hacía como seis o siete años que no nos veíamos y, casualmente, habíamos chateado por el messenger unos días antes después de, no sé, como tres o cuatro años sin hacerlo. Así que imaginaos tamaña sorpresa nada más entrar al local. E imaginaos también, ya siendo un poquito escatológico, tras el choque de manos y el abrazo pertinente, el carrerón que tuve que pegar al váter pa no mearme encima.
Así que, ya aliviadas las tensiones pertinentes, me dirijo de nuevo al grupo para empezar la plática. La clásica plática, vaya. Como te va? Cuanto tiempo sin verte, se la metí y me fui corriendo...lo de siempre. La jacaranda vino cuando le dije a Willow (grandísimo fan de Julio Iglesias, según él, para que la gente le recuerde siempre) que mi primo también era fan de este cantante. Pues ahora vive en Punta Cana y no en Miami, yo fui a tal concierto... mientras los dos amigos de Willow y yo íbamos hablando de lo que nos parecía. Y nada, estuvimos hablando un rato más y luego se fueron a casa y nosotros a seguir la vuelta.
Después de terminarnos el cubata pertinente, nos dirijimos sin rumbo fijo por las profundidades de Cánovas. Entonces mi primo sugiere de ir a las Ánimas. Un pub muy chic y fashion de la megamuerte pero que mola lo suyo. Para adentro pues. Pero antes de adentrarnos, mi primo me pregunta si sé quien era el tío que nos había pasado por delante. Y sí, lo supe: era Juan Carlos Ferrero. El tenista de Ontinyent que llegó a ser número uno del ránking de la atp (una semana, pero oye, es un logro). El tío estaba de fiesta por allí y, bueno, nosotros también. Entramos al pub y, cuando nos íbamos los tres para el aseo para desaguar -extraño patrón ese de entrar en un pub y lo primero ir a mear-, pam, me encuentro con mi amigo Héctor. Un chicón que conocí en la facultad y que también he visto de uvas a peras en los diez años que lo conozco. De nuevo la plática clásica. Es que rima y me mola.
Y nada, también tras el qué tal, que mierda de vida, que bien te veo, nos despedimos y quedamos en hacer alguna cena en algún día indeterminado y con la gente que faltaba. Como curiosidad comentaré que vi a un chicón de Buñol en la zona vip del pub este. Con él iba con un amigo de Jose de Yátova que también hacía mil años que no veía. Para cerrar el círculo de los reencuentros, mi primo también vio a una francesa a la que había dado clases de inglés a long time ago.
Como veis, una noche donde todos nos encontramos con alguien. Me faltó encontrarme algo de perras para que hubiera sido más molón el asunto.
Estoy viendo House en cuatro. Por aquello de que vuelvo a poner que estoy oyendo y viendo mientras escribo y eso.
De post-torrá
Ayer noche había mucha gente haciendo hogueras por aquello de San Antón. No es que sea esto Canals pero, oye, cuando la gente ve un atisbo de fiesta -por extraña, insólita o cutre que sea-, hace acopio de medios y se apunta a un bombardeo. Y eso que estamos en crisis. Más de medio pueblo invadiendo la calle con fogatas por aquí, por allá y por acullá con sus correspondientes embutidos, carnes, ajoaceites... vamos, como una torrá entre amigos pero en masa.
La cosa es que Celia y Fran iban a una torrá con los máquinas que conocimos el sábado pasado. En principio yo creía que no iba a ir porque siempre hacemos con mi abuelo una torrá. Pero, claro, uno se hace viejo y empieza a chochear y es que, resulta, que ya hace un par de años que no la hacemos. Ancha es Castilla. Me llamó Jose por la tarde para ver si iba y yo por la noche le confirmé que sí.
Así es que, a bulto, pues no sabíamos donde estaba la casica donde teníamos que ir, nos vamos. Cuando llegamos a la entrada del monte, con el móvil en mano empiezo a llamar para que vengan a recogernos. Como no había cobertura, al seguir avanzando -siempre a tientas- para ver si conseguía, logro llamar a Fran. No oye el teléfono y no me lo coge. Plan b, llamada a Celia. Y cuando me está dando tono, me fijo en una casa que tenía muchos coches aparcados en la puerta.
- Para aquí, que ya estamos. Mira, el coche de Fran.
Y sí, ya estábamos. Celia ya había salido a abrirnos. Que sorpresa la mía al abrir la puerta de la casica y ver allí a 12 personas que, al unísono, me recibieron en volandas. Oye, oye.
El resto os lo podéis imaginar: nos sentamos donde pudimos, nos bebimos unos cubatas y estuvimos de charreta con unos y con otros. La lástima de la noche es que Vicente no pudo hacer maratón de chistes y yo no pude contraatacarle. En fin, a la próxima será. Y ahora a Alginet al cumpleaños de otra de mis lectoras en la sombra. Ya veremos como llegamos mañana a casa....
Tecnología y cocina casera
Aún a riesgo de resultar un infumable coñazo, voy a contaros lo que ha dado de sí la mañana del día de hoy. Tengo otras cosas de las que podría hablar pero me las voy a reservar porque sino se me olvidará lo de ahora.
Esta mañana me tocaba ir al paro a la revisión. O renovación. O lo que rayos sea para que sigas dado de alta y, si tienes una prestación -como es mi caso-, no la pierdas. Así que, tranquilamente, me cojo el coche y para allá. Como dato climatológico diré que a las 11.35 que me he ido estábamos a -0,5 ºC. Un momento antes, a -1,5ºC. Un frío de cojones, vamos. Brrrr.
La cuestión es que me persono en la oficina y espero a que me toque. Consejo: si teneis que ir al paro (ojalá que nunca), id hacia mediodía porque no había más que uno delante de mí. Así es que me acerco a la mujer que trabaja allí para decirle lo de la renovación. Me acuerdo que antes ibas, te cuñaban la tarjetilla y hasta los tres meses siguientes nada. Ahora es distinto; hay una máquina con pantalla táctil donde introduces tu dni en el comando "renovación" y pones un código que hay en el papel que llevas y listo. También existe la posibilidad de hacerlo vía internet desde casa. Así que ya me sé de uno que no irá a Chiva cuando le toque renovar y tal. Esto era lo de la tecnología.
Ahora la de cocina. Entre pitos y flautas he llegado a la una y media de la tarde a casa. No hay nada de comer, hace un frío del copón... voy a ver si hago algo de comer caliente. Como ayer hice pasta -que es lo que mejor me sale, ya lo sabeis-, estaba yo con la idea de hacer una sopa. Que es así fácil aunque peligroso porque el otro intento que tuve... mejor no hablar mucho de él...;o)
Miro y remiro despensa y nevera y no había nada convincente. Me estaba desalentando cantidad. Pero, oh!, que veo... engancho el cuchillo de sierra grande y le meto dos viajes al pernil. Con esto, media chalota que había en la nevera, unos dientes de ajo, un poco de pan de ayer y un bote de tomate te hago un sopón. Me entretengo picando el pernil, la escalonia, el ajo y el pan mientras en un perol tengo agua calentándose con un chorro de aceite, una pastilla de avecrem pa el gusto, una hoja de laurel y sal. Al hervir el caldo lo quito del fuego y lo reservo mientras sigo picando el pan. Se me quema un poco el aceite, ups, pero no pasa nada: ajo y cebolla pa dentro con un poco de sal. Al rato meto el pernil. Luego el tomate de bote (no mucho) y le pongo sal y pimienta. Cuando todo eso está haciendo plup-plup como la poción de Astérix, le pongo el pan. Como me quedo sin aceite porque se lo chupa el pan, le pongo un poco de pimentón dulce (preferiría picante pero no tenemos porque en mi casa son delicaditos) y, enseguida, lo echo todo al caldo para que no se queme el pimentón.
Con una cuchara de madera muevo el brevaje y le añado un poco más de sal y colorante alimenticio de ese que suple -cutremente- al azafrán. También le pongo un poco de hierbabuena y un par de huevos. Como veis, lo que es fundamento, que diría Arguiñano, no le faltaba al plato de caliente. Tanto es así que con un par de platos y la ensalada ya vas listo. Así que, amigos, en tres cuartos de hora me he marcado una sopa ¿de ajo? pa flipar. Y, oyes, sin probarla ni nada de sal mientras la hacía, me ha salido en su punto. Ya tengo otro plato dominado. Ahora, siguiendo la página de Arguiñano, voy a meterme en arroces, lentejas y bajocas. Con el tiempo, pero probando cosas.
Y no tengo novia.
Navidad, dulce navidad
Y lo de dulce es más que nada por la cantidad de turrón, mazapán y polvorones que ingerimos en estas fechas tan entrañables. Y entrañables porque nos comemos las entrañas de todo lo que pillamos: cerdo, ternera, cordero...
Estas navidades, amigos, no sé por qué, pero son las que más se ceba la gente a llantar. Y eso que estamos en crisis. Menos mal. Este año en nochebuena fuimos a ca la abuela a cenar (como siempre) y, fijaos si había avío, que en los mariscos paramos ya de comer. De normal siempre te comes un par de codornices escabechadas con piñones o lo que haya de carne pero este año, uf, con los entrantes y el plato de marisco ya tuvimos bastante. Si a todo eso lo acompañas con abundancia de bebida -en mi caso cocaloca- ya ni te digo. Si encima te comes la piña y está muy madura, tienes piña para toda la noche y el día siguiente. Rediós, que manera de jalar y de rejalar (que no relajar).
Luego, como ya viene siendo costumbre de tres o cuatro años para acá, sal de fiesta. Que has dicho. Buah. Entre que ponen ahora en el pueblo una carpa a las "afueras" y que los pubs están todos abiertos y la gente va de botellón.... fsss. Acabas la noche como una culebra: fsss fsss. Si además tienes suerte y te vas encontrado consumiciones por donde vas y conoces al tío que lleva el cotarro y te invita a copas y con tu cara dura consigues cubalitros a precio de cubata eso puede ser casi apoteósico.
Aunque claro, la navidad oculta el verdadero ser de las personas. Allá que te ves a mí el día de navidad a las 8 de la mañana con una chufa como un capitán yéndome directo al lecho y, de la misma manera, levántandome del mismo a la una de la tarde para ir a comer con mis abuelos y unos tíos que venían de fuera. Las sobras de la nochebuena de casa más la de mis tíos. Gambas, cigalas, pulpo, sepia, allioli, cordero, lomo de cerdo con pasas.... más carga al bombo. Y lo extraño es que después de estar toda la noche amorrado al vaso de tubo, te puedas levantar semilúcido y encima atiborrarte con buenos manjares.
A la noche llegas a casa y aún queda algún langostino por ahí para echarte entre pecho y espalda. Y tú, sin hambre ninguna, engullendo como una boa. En serio, una cosa loca.
Ahora mismo, 3 días después de todo eso, aún estoy que regloto de todo aquello. Y me esperan varios días más porque hoy ha sido la comida con los otros abuelos y, bueno, como os podreis imaginar también hemos repostado cuantiosamente. Que burrá.
Rozados por la gloria
Y es que, amigos, este año ha sido la repanocha. O sea. Esta mañana ha sido el sorteo de lotería de navidad. Si os sentís identificados, podeis leer este artículo a lo niño de San Ildefonso. Eso ya, lo que queráis.
La cuestión es que siempre tienes mil papeletas de mil sitios distintos (el grupo boy-scout del pueblo, la falla del barrio, el equipo de balonmano, la banda de música, la sociedad de lobotomizados...) y siempre hay momentos que dices:
- Ché mira, por dos números no me ha caído la pedrea. Fíjate que si en esta participación de la liguilla sadomasoquista "amigos del dolor (y del amor)" tuviera aquí un 3 me habrían tocado 12 euros...
- Buf, sí. Que lástima.
Y cosas así. Pero en mi casa este año estamos casi que de luto. De puto luto (que rima). Argh. Y veréis porque ese "argh". Estoy ahora mismo mirando los números que hay premiados y, atentos: un cuarto premio es el 79294 y yo tengo en una papeleta el 79364. En la otra papeleta que tengo, con el número 28143, por un pelín más me toca un quinto premio: 29127 (más alejado que el de antes pero...)
Ahora que, el pastelón se lo lleva mi padre. El gordo ha sido el 32365 y él tiene un décimo con el 32360. Así que agüita. Está claro que el gordo no tenía que ser pa nosotros. Cuando se es desgraciao... Claro, luego queda aquello de: bueno, por lo menos no me falta salud, etc. Lo malo es que, joer, tengo la garganta como una bota de fútbol y no sabéis la noche que he pasado de toser, sonarme los mocos y pegar vueltas en la cama. Que asquito que me da todo ya. Ag
La cabra tira al monte
Y si cae en la casica donde estábamos nosotros no queda de ella ni con que "ensender".
Este pasado fin de semana hemos ido al monte del Emilio como venimos haciendo una o dos -que, podrían ser muchas más- veces al año. Desde la tierna infancia estamos subiendo para allá con motivo de algún puente o de algún fin de semana que tengamos libres los tres maromos correspondientes: Emilio, Jaime y yo para, básicamente, jartarnos a jalar.
Recuerdo con especial cariño aquella soleada mañana de mayo de 1995 cuando subimos por primera vez al monte de la cruz. Contábamos con 15 años y seis kilómetros de carretera arriba para emprenderlos, andando, claro, con la inocencia de un niño. Jamás olvidaré ese primer revuelto de patatas y huevo que hicimos ese mediodía. Tras estar más de una hora igualando patatas con los cuchillos, las echamos al perol con el aceite recién puesto (y, por tanto, frío) y también echamos huevos con cáscaras incluidas. El resultado fue un bodrio horrible que tuvimos que tirar de inmediato a la basura y no me acuerdo si nos tuvimos que comer unos bocadillos o qué.
La cuestión es que, al igual que los pokemon, evolucionamos. No siempre para bien, pero en ello estamos. Esta última salida fue calculada al milímetro: consola wii para jugar, ordenador portátil con módem usb para tener conexión a internet (lenta) y ver películas, un par de mantas por barba porque hacía un frío de tres pares de cojones y lista de la compra redactada, repasada y revisada. Como siempre sobraron víveres pero ya no tantos como antaño.
Ahora, el menú:
- viernes noche para cenar: pizza barbacoa con pimientos y cebollas (naturales) y una rosca de jamón y queso. Bodega. Fruta.
- sábado para comer: pasta a la boloñesa de swyx con sofrito de pimientos, cebollas, carne, romero, tomillo, tomate y pimienta cocida en caldo poderoso. Bodega. Fruta.
- sábado para cenar: como un kilo de revuelto de patatas y huevos a lo pobre del chef Jaime con una torrá "tot per l'aire" con medio kilo de cordero, longanizas, chorizos, morcillas y cuatro "tajás". Bodega. Fruta.
- domingo para comer: sobras de la supercena de la noche de antes. Bodega. Fruta.
Pensábamos hacer mojete el domigo pero, buah, con la cantidad de comida que sobró del dia de antes y la sorprendente merma de apetito que fuimos experimentando a medida que pasaban las horas, como que lo dejamos correr. Además, con el tiempo tan asqueroso que nos hizo (aire, frío y agua a porrillo) lo único que hicimos fue permanecer en el interior de la casica a la lumbre de una estufa de leña cuando, de normal, vamos de aquí para allá paseando, tomando el sol y contándonos nuestras batallitas.
Pero vamos, que en resumen ha sido una salida al monte como las de toda la vida donde hemos comido hasta la saciedad, nos hemos emborrachado un poco y hemos hecho lo que más nos gusta: tocarnos los huevos. Actividades muy recomendables, por cierto. Si consigo algún día las fotos (que eso ya es otra historia) intentaré ponerlas por aquí para que veáis como nos las gastamos.
An english misunderstanding
I think. All of you know that I was in London past month. Jose and me went to see Neus ’cause she’s living over there. We were in London five days and, as you can imagine, the trip have a lot of adventures to tell.
If my english let me -I think that yes-, I want to tell you a funny history. One of my goals in London was to get dried milk because I like it mixed in my milk glass for breakfast. Well, one day, when we were in Oxford Street (the main shop zone of London), Jose and me went to a Tesco shop. Tesco is a supermarket like mercabrona or alcampo. The quid was that I was searching a dried milk pot as I told you before. In these days I didn’t know the name of "leche en polvo" in english and, for this, I was laughing a lot.
I found a tesco worker, an arabian one (vamos, un moro), and I asked him for help.
- Excuse me, can you help me?
- Sure. What do you need?
- Look, I’m searching milk in dust. (As you can see, I love to speak in silver)
- Patten?
- Er... dust in milk?
- (Surprised) What are you sayin’?
- Let’s see... I need the milk as a dust that you use mixing it wiht hot water for get real milk...
- Oh! you mean "dried milk"
- Yes, yes, eso, eso.
- Here.
- Thank you, thank you.
And, as you can imagine, when I told this to Jose, Neus and other people, the laugh was assured.
Ah! I don’t write this in spanish ’cause I know that you understand english perfectly. If you don’t, you must study more english. We have to improve our english a cualquier precio (I don’t know how is this expression in english
)
I'm listening now "Pinturerias", a spanish pasodoble from Martín Alonso.
Amelche, is this article right or, maybe, I have mistakes? Thank you for your help.
Swyx jodido
Sí amigos, estoy jodido. Y no poco. Y os cuento.
Hace un mes, de repente, empecé a ver borroso con el ojo derecho. Porque sí. Para comprobarlo hice la prueba de cerrar un ojo y luego el otro. Cuando cerraba el derecho veía bien y cuando cerraba el izquierdo, además de ver borroso me dolía el lado izquierdo de la cabeza. Mis papás enseguida achacaron esa pérdida de visión al ordenador. Que si estás todo el día mirando el ordenador bla bla bla. Puede ser.
Pero claro, a la semana siguiente, ñas, otra vez. Otra vez veía borroso con el ojo derecho y me dolía la parte izquierda de la cabeza cuando cerraba el ojo izquierdo. Cuando se lo cuento a mi madre me dice de ir al oculista porque ya no es normal. Y me pongo rápidamente de acuerdo con ella. Así es que pedimos hora en el seguro -que, oye, pa algo está- y nos dan hora para hoy, 9 de diciembre. Y de allí he llegado a casa hace más bien poco. Bueno, de allí y del centro comercial donde hemos comprado algo de ropa (como siempre que pasa cuando vas a estos sitios). Yo me he comprado unos guantes de esos que no tienen dedos muy garrulos, precisamente, por garrulos. Pero bueno, al tema.
La cosa es que la médico que me ha atendido me ha hecho todas las pruebas que ha estimado oportunas. Como en las películas, viendo desde lejos unos carácteres y diciendo en que posición estaban puestos. Y me ha sacado un poco de astigmatismo en el ojo derecho y, esto es lo malo, 21 de tensión. Sus palabras textuales han sido: "esto me deja mosqueada" y, creedme, cuando un médico que lleva 40 años en el oficio dice eso, es para, cuanto menos, preocuparse un poco. Así que me ha mandado un plano de visión (o algo así) y me ha dicho que vaya al neurólogo también por si acaso. Así es que, mira, no me dicho nada de gafas (cosa que casi tenía hasta asumida) pero me ha mandado cosas más chungas a primera vista.
Ja vorem.
Encuentros en asucar
Glas.
Bueno, dejándonos de coñas, este fin de semana ha estado bien en lo referente a la sociología y el "deporte". Arresulta -creo que voy a fijar este garrulismo en el blog-, que estuve con mi amigo Pablo el sábado por la noche haciendo intercambio de aventuras y batallitas. Y me contó que ha empezado a bailar y que le encanta. Y eso, amigos, que lleva dos semanas. Ahora, que dos semanas; el colega se va a bailar 6 días a la semana: cuatro a un pub (el del título) y dos más a una academia. Vamos, que motivación no le falta.
"Aquí en mi pueblo, macho, nasty de plasty", le dije. "Pues yo me muero de ganas por bailar, no sé si podré esperar hasta el martes..." y le comenté (medio en broma) de ir con él a bailar el domingo porque me dijo que en el pub había clase y tal. Así que nos personamos allí, viene Guillem, un amigo de Pablo, y hacemos la clase con, casualidades de la life, Fran, el tío que me daba clase en el "Santo Domingo" hace ya, buf, unos 4-5 años, cuando yo empecé también a bailar. Y nada, bailamos de todo un poco (salsa, bachata, cha cha y merengue) y, oyes, me vino hasta bien para recordar figuras que había olvidado por completo pese a que la clase era de nivel básico.
Luego fuimos a cenar, muy a pesar de Pablo que no hubiera salido del pub, para retomar fuerzas y descansar un poco de la clase que, al final, resultó ser bastante movida y acalorada (había menos ventilación que en el monedero de un catalán). Cuando volvimos al local, nos apercibimos de que cerraban a las 5 de la mañana. Por ser sábado borde y toda la mandanga. Así es que Pablo, extasiado, comenta: "pues, como no tenemos hora, nos quedaremos hasta que cierren". Pero claro, se da de bruces con la barandilla cuando ve bailar a la gente que, poco a poco, va llenando el local. No podemos comparar a un tío que baila dos semanas con tíos que, sin ser bailarines excepcionales, llevan varios años en el tema y se nota.
El otro encuentro que tuve -el mejor, sin duda- fue con Pili, una chica con la que yo iba a la academia. De hecho, hablando con Pablo y Guillem les dije que igual veía a alguien de cuando iba a clase y tal y, mira, ñas, cabàs. Y nada. Pili me estuvo contando también novedades y me comentó de si Jose y yo querríamos ir a su cumpleaños en enero. Lógicamente, si podemos, allí estaremos porque así veremos a esta gente con la cual estamos bastante desconectados. Si no pasa nada, reiremos y gozaremos y reviviremos viejos tiempos (aunque me haya quedado un poco moña esta última frase).
Por cierto Pili, saluda a María y a Belén y que se mejoren de esas pequeñas impertinencias que me impidieron verlas también contigo el domingo. Ah! y también me fui de allí y quería haberte enseñado el gabán del president de la federació de bandes de Valencia. A ver si para tu cumple hay más suerte. Besitos a todasssss
Ya estoy en la red otra vez
Más lento que la erosión, pero así es my friends. Arresulta -como mola esta garrulez- que he contratado el módem usb de timofónica. Wow (o, como muy mal se traduciría en castellano: "vaya").
Según el anuncio, el aparatejo va a velocidad de línea ADSL y, bueno, eso es en el anuncio. Y en las películas. En mi caso, y en mi casa (jaj) me va como el ojete. Pero el ojete sucio y peludo. O sea.
Entiendo que en mi actual domicilio rodeado de algarrobos y fauna ibérica al borde de la extinción, la velocidad máxima de conexión que tengo es de 56 kbits/s. lo que supone una velocidad de descarga de unos 5 k/s (siendo, como digo, el súmum de la velocidad y el vértigo). Lógicamente, la red GPRS/3’5G tan tecnológica, molona y megachachipiruli-juan pelotilla, al llegar a mis dominios, decrece quedándose en GPRS y, bueno, una conexión más bien pobre. Lo que no me entra en el coco es que en mi piso del pueblo donde el ADSL es una cosa tan normal como el parpadear, la conexión sea la misma o inferior. También es verdad que fui poco tolerante y escaso de talante y le di como un par de minutos de prueba. Cuando fui al proveedor, lo volvi a poner con super conexión 3,5G que te caGas, y, oyes, aquello subía como la espuma de una pinta de ale: 2kbits, 35 kbits, 120 bocabits... hasta llegar a un pico de 530 kbits o algo así (vamos, una progresión de descarga de 0,2k/s, 3,5k/s, 12k/s y sucesivamente, que se me cansan los dedos de poner los paréntesis). Lo que pasa es que, esta conexión oscila como la muñeca de un enfermo de parkinson y nunca se queda quieta. Según los sabios consejos de la proveedora es por la cobertura. Y se fuma un puro. Así es que, un poco chungo, decido de quedarme el aparatejo.
Me va a costar según la promoción 19,5€ los tres primeros meses y luego 45€ más por mes hasta que haga el mínimo de 18 meses que tienen estos tíos establecido. Como si fuera un móvil de toda la vida. Así que, oye, para estar en contacto con los amigos por el messenger y enterarme de las cosas y publicar cuatro cosas por aquí, pues como que, siendo caro como el copón que es, me lo voy a quedar. Total, me va a salir más barato que el otro intento fallido que tuve cuando me puse la línea aquella asquerosa que os comenté en su día (y perdonadme por no poner el enlace, pero estoy de un perro subido).
Así es que, amigos, aunque con reúma internetístico, allá voy a estar otra vez dando por saco.
From London with love
Bueno amigos, i'm in London. Arresulta que Jose tenia (perdonad que no ponga acentos, english keyboards not have it) una oferta de Ryanair para venir a Londres en un dos por uno. Como Neus esta viviendo aqui, me dijo que por, tatachan, 20€ podia venir unos dias. Asi que, bueno, here i am.
Fifteen years ago i was in London with my oncle 'cause i have family here. Lo que pasa es que, claro, cuando vienes siendo un chaval de 13 years old (no tengo la "ny" tampoco), pues como que no te enteras de na de lo que pasa. Ahora tampoco, pero al menos te vas a los pubs y te atizas una pinta entre pecho y espalda y, oyes, como que compensa.
Y nada, ahora estoy en una escuela escribiendo esto y tengo que irme porque tenemos que ir a nosedonde a noseque. A ver si para cuando sea mayor ya os sigo informado.
Bye
Motorizado y un póquito sádico
Ya tengo coche. Bueno, ya lo tengo en casa. Ahora me falta hacerme un seguro y empezar a cogerlo para ir haciendo marcha. Lo que pasa es que lo de los seguros, ja!, vaya toalla. Fui a todas las aseguradoras de mi pueblo y, buf, con la tonteria de que nunca he tenido seguro me piden 500 pavos. El seguro más simple, a terceros y poco más. Ojo. Pero bueno, la guinda se la lleva Alianz que, jejejeje, me pedía 1200 €uronanos al año. Hilarante. Estoy ahora mismo mirando por internet otras compañías (Linea directa) para ver si se va mucho o no y obrar en consecuencia.
Otra cosita que quería comentar es que, ay, cuando cogí el coche para subirlo a mi casa, ups, de poco me llevo los retrovisores de dos coches que estaban aparcados en la calle por la que yo me incorporé a la carretera. Lógicamente mi madre se pasmó y el tío que me vendió el coche que estaba mirando como me iba, imagino que se echaría las manos a la cabeza. fff. Mamma mia. La de horas y horas que voy a tener que dedicar para quitarme ese ¿miedo? que tengo al arranque. Porque lo que es conducir, buah, hasta un mono podría girar el volante en las curvas e ir cambiando de marcha -de momento hasta tercera- a medida que el coche te lo va pidiendo.
Lo de sádico es porque ahora mismo estoy leyendo un libro que promete ser divertido: las 120 jornadas de Sodoma, de Donatien Alphonse François de Sade (o sea, el marqués de Sade). De momento estoy por la primera parte donde se cuentan barbaridades tirando a asquerosillas y, bueno, cuando la pase, imagino que empezará la cosa a degenerarse para bien para luego, al igual que pasara en Justine (del mismo autor), se llegue a un apoteosis sadomasoquista que a más de uno le costaría ir siguiendo. La verdad es que me está enganchando muchísimo más que el anterior libro que tuve en mis manos: Obras escogidas de Kafka. Me acabé la metamorfosis más bien por la fama que tiene y no pude seguir leyendo de malo que era. Me quedé en el tercer capítulo de "el proceso" y, buf, viendo que no sacaba nada en claro, la mala redacción de esa edicion (un libro de hace más de 30 años donde los diálogos de los personajes iban entrecomillados en párrafos de a página) y que no estaba leyéndolo a gusto, lo devolví antes de que se me pasaran los primeros 15 días que da la biblioteca.
Y ná. Cuando me venga a la cabeza algún anuncio, película o cosa interesante que comentar, volveré a las andadas.
Unicornios de plata
Y de Buñuel, por lo menos. Ahora va y, ja, resulta que tengo internet en casa. Una conexión de mierda (que no sé si llegará a los 56 ks) con un aparato que se llama TRAC y con un software de 2003 pero, bueno, que para salir al paso, me va valiendo. Está claro que sería mucho mejor una adsl pero los unicornios no vuelan porque sino serían pegasos cornudos y eso ya es mucho.
Por si fuera poco, esta tarde me dan el coche ya. O sea. Si lo hubiera querido tener la semana pasada, ya lo tendría pero uno es listo y si bebes no conduzcas. Y en estas fiestas que hemos pasado, uf, otra cosa no sé, pero cubatas y eso... es un coche de segunda mano, por supuesto, que tiene, básicamente, dos funciones: romper mano pues mi conducción como ya sabeis tiende a cero y, coño, es un coche que me ha salido barato porque no estoy precisamente forrado. Aunque ahora, cuando me vengan los cambios de nombre, los seguros y las tonterias aún se irá eso por las nubes. Me temo que me va a costar más la puta burocracia que lo que me ha costado el coche. Dixit!
Y ahora, después de estas dos buenas nuevas, es cuando entrará a la palestra mi pésima suerte. Seguro que ahora que tendré coche -y, por tanto, me tocará empezar a conducir para soltarme y adquirir destreza- y podré subir y bajar al pueblo cuantas veces quiera, ya no podré quedarme los fines de semana en mi piso porque mis unidades parentales, comprensiblemente, lo alquilarán. Pues bien; seguro que me saldrá una novia dentro de poco y, mira, cachis, el piso franco, picadero (o como quieras llamarlo) que he tenido disponible este año, como que se esfumará. Y además esto será inversamente proporcional al tiempo que tenga en mi poder la llave del piso. Fijo, pero FIJO, que será darles las llaves a mis padres y, pem, salirme chatunga. Como si lo viera.
Encima, y por si fuera poco, temo que no voy a poder ir a tocar de aquí un mes a Bocairent. Y eso que este año las fiestas caen de puta madre: empiezan fin de semana. También es muy seguro que o me salga una mierda de contrato en algún sitio para trabajar que coincida con esos días o, joder, mejor, un contrato ya considerable y, bueno, ya que me parte la marcha de la múzica, por lo menos que me reporte algo de beneficio. Sea como sea, como ya dispongo de conexión a la red en casa, intentaré volver a las andadas de mantenerme al día con el blog o, por lo menos, mantener una periodicidad regular de dos o tres días.
A long long time ago
Ye pibes, come vai? Fua, después de 2 meses y pico sin escribir casi que ni me acuerdo de como se hacía esto. A ver que sale...
Muchas cosas han sido las que me han pasado o he visto para contar aquí en estos días. Lo que pasa es que, buf, sin internet en casa y cuando podía tenerla (en casa de amigos o en la biblioteca) se me iba todo el tiempo mirando las gilipolleces que tenía en el correo, mal asunto para ponerse a escribir por aquí. Pero bueno.
El verano ya ha pasado, con más pena que gloria (como siempre) y, bueno, empezamos el otoño. Como novedades puedo comentar que hace unas semanas estuve en Vilafamés (Castellón) de fiestecilla donde realicé una purga completa, toqué una entrà en Picanya, toqué aquí en mi pueblo en ferias, trabajé todo el mes de agosto... en fin, que ha sido un verano alternativo. Ahora las putadas: no pude ir a tocar a Castalla porque me dijeron que iba a trabajar en septiembre también y al final nanai y el robo de Villena. Explayaciones.
Momentazo. Fue tocando por la tarde del último día de ferias. Salí con la banda de Alborache -que, por cierto, aún no me ha pagado ese día- a tocar los dos actos: el pasacalle de la mañana y la cabalgata de la tarde. Todos sabemos que en estos actos hay paradas y no son del tirón. Pues bien. En una de estas paradas, en una curva atiborrada de gente viendo el desfile, me fijo que había un chiquillo de 3 a 4 años en el regazo de una vieja (su abuela supuse) aplaudiendo como loco. Me arrimo a la anciana, le pregunto por la alegría del nene y me contesta que la música a él le volvía loco. Así que, en el trío de Xàbia (que era por donde estábamos tocando en ese momento) dejo de hacer el acompañamiento, me pongo en cuclillas, encaro la campana al chaval y empiezo a tocarle la melodía despacito despacito. Sólo para él, vaya. La cosa es que cuando empezamos a desfilar otra vez yo me incorporo a lo que es la banda y la gente empieza a aplaudirme como si estuviera loca. En ese momento me cogió un poco a contrapié esto pero luego, cuando sopesé la situación, se me puso hasta la carne de gallina y tó de guay. Flipante lo que se siente, oigan. Y eso que solo quería regalarle unas notas a ese amante de la música tan joven e intrépido. Muy bien.
En contraposición al momentazo, ahora contaré la putada de Villena. Como un campeón llamé al encargado de mi banda y le comenté de ir a Villena sin saber si hacía falta o qué. Para estar en mi casa muerto de asco y sin trabajar, por lo menos me voy a Villena y toco los moros. Encima, como fue mi primer puesto, pues como que hay nostalgia y siempre existe esa morriña. Así que allí que me planté un día antes puesto que fui con otra músico que tenía que ir, por fuerza, la tarde de antes de que empezaran las fiestas. Así que con ella un rato y más tarde con Leo también (que tuvo que bajar en Talgo) pasamos la tarde-noche entre cervezas y batallitas. Cae la noche y llegan todos de Castalla. Reventadísimos de las fiestas de allí y con más ganas de coger la cama que un stripper a las ocho de la mañana, se acuestan todos y quedamos 3 supervivientes en pie: Leo y yo que estábamos frescos de esa tarde (aunque yo cogí una chufa de serveza de escándalo) y Lucas. Nos vamos a un bareto a hacernos la última y como no había na de ambiente nos volvemos a la cama. A las ocho, sorprendentemente, me levanto y descubro que no estaba mi bolso en la percha donde lo dejé. Hábrase caído. Empiezo a buscarlo por debajo de las literas de las proximidades y tan solo encuentro zapatillas, calcetines y demás enseres. Pues me lo habrán escondido. Pero no, porque estos están todos muertos aún de las fiestas. Pongo más ahínco en mi búsqueda pero resulta tan infructuosa como el primer intento. Tras rebolicar un cuarto donde dormíamos 25 personas me encuentro con que mi bolso de mano no está. Encima, para acrecentar mis temores, entra Caldés y dice que le han quitado el bolso también. Adiós. A mí me jodieron todas las herramientas del músico de calle: carpeta, gafas, cremas labiales, pastillas de clorato, baraja, algún chicle, algún euro suelto, un palillero y poco más pero a Caldés le jodieron documentación, móvil, cartera y la pasta que llevaba porque ya había cobrado. Imaginad el papelón. Rápidamente va a denunciar el robo (yo no fui porque lo que me quitaron a mí no tenía ningún valor) y, oyes, a las dos horas le llaman del cuartel diciéndole que una mujer sacando el perro había encontrado un bolso con papeles, un tfno, etc. Así que va para allá y sí, tenía todo menos la pasta. Alivión. Lo que pasa es que yo no tuve suerte. Nadie encontró un bolso de músico. Ni yo mismo que me fui como una bala a la zona por donde había aparecido el de Caldés a buscarlo. Estuve escorcollando bien la zona, papeleras, contenedores, debajo de los coches... pero nada. En fin. Que ahora me toca volver a "coleccionar" todos los papeles que tenía y poco más porque el resto de cosas que tenía... pues, fuah, me importan más bien poco; las gafas me las había encontrado. Los 2 ó 3 euros que tenía, los chicles, la baraja... inapreciable. Pero que conste que estuve -y estoy- muy molesto porque algún hijo de la grandísima puta me quitara el bolso. A ver que he hecho yo, un hombre ejemplar -ejem, ejem- para que me roben. Qué rabia.
Y bueno, también tengo alguna aventurilla por ahí que podría contar, pero, de hacerlo, será otro día.
Quiero pedir disculpas
A ver, una amiga mía se ofendió al leer una cosa que escribí el otro día. A veces, dentro de que tengo una bocaza inmensa, se mezclan distintos estados de ánimo cuando me pongo a escribir y eso desencadenó el suceso.
Desde aquí, me disculpo de nuevo por aquello que te sentó tan mal.
Un trabajo bien hecho
lleva -a mí por lo menos- a una satisfacción. Y es que, el sábado pasado estuve otra vez de dj en las brasas. El ambiente falló muchisísisimo; había cenando 15 personas. Todo un llenazo comparado con la anterior cena con baile (que fue la semana anterior): dos personas. Pero bueno. Allá estaba yo desde las 20.30 horas con el equipo en marcha y listo. La mesa de 10 que había enfrente de donde estaba yo resultó ser la misma que en la cena de San Valentín del 18 de febrero. Así que "nos conocíamos". Nada más llegar y sentarse las cinco parejas se volvieron hacia mí diciendo "mira, si está este chaval otra vez..." y, ché, antes de empezar a meter marcha y te sueltan eso... (en la otra cena vinieron varios a felicitarme por la música que les había puesto).
Podeis imaginar el desenlace del escrito; a la una ya empecé a poner música de "hilo de hospital" que digo yo (temas orquestales de André Rieu) para que estas personas se fueran y pudiéramos cenar nosotros. Pero eso sí; cuando hubieron pagado y ya marchaban, volvieron todos la vista a donde estaba yo sentado y se despidieron de mí uno a uno, saludando. Me moló la cosa, vaya. A ellos también les gustó la música que les puse porque estuvieron to el rato bailando y disfrutando como enanos (que, por cierto, no sé de donde cojones vendrá esta expresión porque los enanos que he visto por ahí no es que se lo vayan pasando bomba). Además, como no repetí ninguna canción -pero ni de la otra cena siquiera- y les puse salsa, chachachas y pachanga, vamos, que a aquellos se les hizo cortísima la post-cena. Entre los grandes éxitos que seleccioné para amenizar el ambiente, les puse el coyote dax (donde bailé con ellos tras ver como era el bailecito para acordarme), la mayonesa, la banana y, en el apartado folklórico, que ellos mismos pidieron, les puse suspiros de españa, el beso, la campanera y la morena de mi copla. Todo cantado para que, además de bailarlo, lo cantaran. Todo un espectáculo.
Por si fuera poco, cuando me senté con el amo del local mientras esperaba a que los demás vinieran a la mesa para echar un bocao, éste también me estuvo felicitando por la música que había seleccionado para todas las cenas con baile a las que he ido. Así que, si además de las congratulaciones de la clientela viene el jefe y también te da la enhorabuena... pues que me puse -y sigo, vaya- contento.
Por otra parte, también he empezado a trabajar en correos. Como ya pasara en mis anteriores participaciones, la faena sale, estoy aprendiendo a hacer otras cosas nuevas (tasar las cartas a enviar, giros y demás) y, bueno, nos reimos con las espardenyás que vamos soltando.
A ver si para el próximo peñazo ya puedo escribirlo desde mi casa. Espero con ansia al técnico guapo, esbelto, simpático y polligordo que me pondrá la conexión a internetttttttt
Una nochevieja atípica
Primeramente porque estaba trabajando y eso no es normal aunque la pela sea la pela. Que desde las siete de la tarde zanganeando por el restaurante hasta las cuatro de la mañana que salí es rato. Parese que no, pero es rato. Encima, ja, en la faceta DJ, ja, fuah, pa cagarse. Hice un programa con la música que iba a poner y eso y, bueno, ni una. Venía Pedro y me decía quiero que pongas esto, que pongas aquello y lo de más allá. Además, la gente, como perros rabiosos venían pidiendo esta o aquella. Dentro de mi magnificiencia procuraba contentar a propios y extraños. Y así fueron pasando las cuatro horas h que tenía yo marcadas como "conflictivas"; de 00.00 a 04.00.
Las campanadas este año han sido un show. O sea. Lo que he hecho toda la vida es prepararme las uvas con tiempo (pelarlas y despepitarlas) para luego en un voleo me las coma a gusto y bien. Lo que pasa es que anoche no fue del todo igual. A las 23.59 ponía la tele para las campanadas y entre que buscas las uvas, te dejas algo de música para después y leches, me comí las uvas a trompicones, deprisa y mal. Pero bueno.
A las cuatro a eme salía yo del local donde solo quedaba ya el personal de servicio. Echa a correr y a ver donde te metes. Donde siempre y como puedas porque estaba todo lleno. Así que hasta las siete o por ahí aún me ha dado tiempo a hacerme unos cubatas (además de los tres que me había hecho allí en el restaurante) y hacer gana. Rediós, que hambre. Claro, desde las ocho de la tarde que había cenado -y escasamente con un pedacico de carne y cuatro patatas- estaba traspellao. Encima hasta las nueve no abrían los bares (que luego resultó ser uno solo) y tenía que hacer tiempo. Allá que estaba yo en mi cuarto viendo al bisbal y a todos esos desde mi cama sin dormirme para ir a almorzar debidamente. Y así fue. Un bocata de habas con longanizas, un plato de sepia, un plato de olivas, la caña y la manzanilla tocá de cazalla. Por lo menos te echas a dormir bien comido. Hambre de comida puedo aseguraros que no paso.
Como curiosidad añadiré a esta castaña de post que en el almuerzo me he sentido marteño. Je. Os explico. Bueno, a Luisma más que a nadie. Resulta que había un queso de Martos en el bar donde he ido a almorzar. Con lo grande que es el mundo y las vueltas que pega (una sobre sí mismo cada día y otra alrededor del sol cada año aparte de los otros dos movimientos que realiza que son el de nutación y el de precesión (para más información consultadlos en la wikipedia porque desde el ciber donde estoy no puedo poner enlaces)) y voy a dar con esto. Un queso semicurado pero que, hostia, era fuerte y tenía cuerpo. Buen queso. A ver para cuando puedo comer queso de Buñol por allá abajo...
En fin. Que feliz año y todo eso y a ver si esta mierda de año que empezamos hoy nos sale decente
Balance del 2006
Bueno, al igual que hice en estas fechas en el blog viejo -no pongo enlaces porque no van-, voy a hacer lo propio con este año que se nos va. En esta ocasión voy a mezclar todo: trabajo y música.
En febrero fui a tocar a Bocairent -de rebote porque a Vicente se le olvidó incluirme en la lista- y bueno, si os deja el antiguo blog podeis recordar como estuvo el tema.
Desde mitad de febrero hasta junio estuve trabajando como peón jardinero.
En marzo fuimos a fallas. A las pocas semanas, fuimos de nuevo a Molina de Segura y Cieza para tocar en semana santa.
En mayo tocó Petrel. Este año estuvimos en una filà nueva (tercio de flandes, de los flamencos) y otra cosa no sé, pero tocar el pasodoble "Flamencos de Petrer" lo hicimos hasta la saciedad. Como novedad, para el puente del uno de mayo, fui a tocar una entrà a Onil y un día completo en Almansa.
En julio, a pocos días de ir a tocar a Vilajoiosa me llamaron para estar en atención al público en correos. Me chafó la salida de moros pero bueno, al final estuve un mes y me saqué una pasta.
En agosto fui a tocar a Chella y Quesa en sus fiestas y luego a Castalla para empalmar con Villena y acabar el día 10 de septiembre.
Una semana más tarde tocamos una entrà mora en Enguera y otra en Anna. A la semana siguiente o la otra, fuimos a tocar otra entrà a Sagunto.
Finalmente, en cuanto a música se refiere, fuimos a Catarroja a hacer una entrà en octubre. Precisamente en este mes comencé a dar clases de informática a los niños del colegio Cervantes y aún sigo en ello aunque, lógicamente, ahora es fiesta.
A lo largo del año también he estado "colaborando" en el salón las brasas y esta nochevieja me encargo de poner la música que amenizará la velada. Clásica durante la cena (las cuatro estaciones de Vivaldi y el lago de los cisnes y el cascanueces de Tchaikovsky) y luego ya tengo preparado un repertorio con lo mejor de los 70, de los 80, salsa, bachata, merengue, mambos, orquesta, pasodobles y música de todas las épocas con canciones de todas las clases. Creo que saldrá bien la cosa, ya os contaré que tal al año que viene.
Y, como olvidarlo, este mes de diciembre estuve una semana en el infierno como vigilante nocturno donde pasé más frío que en mi vida.
Monetariamente no tengo porque quejarme pero voy a hacerlo porque mis sueldos en casi todos mis trabajos era el mínimo que podrían darme. Además de que en la empresa de seguridad me dijeron que me llamarían en unos diez días (a partir del último en el que estuve por allí, el 10 o el 11) y aún estoy esperando. Menos mal que me encuentro dinero por el suelo y eso "decora" mis ingresos. Este año han sido unos 150 euros -a falta de este fin de semana donde podría encontrarme (y debería) más pasta- que no están nada mal.
Recluido, aislado y hecho polvo
Amigos, estoy sin internet ahora mismo. Nada. Lo poco que me queda de tiempo de aquí de los recreativos y poco más. Encima ya no tengo excusa para bajar al pueblo a coger esto o lo otro. Sólo me quedan las clases a los niños que tengo (miércoles y jueves) y durante esos días tendré que ir a la biblioteca o ya veré para poder seguir escribiendo aquí.
Así que si veis que en tiempo no pongo nada no os extrañeis. No es porque no quiera sino porque no podré. Me duele tener que romper esa marcha que tengo diaria de publicar cositas pero... así son las cosas (como decía el gastapán aquel del telediario de antenatres).
De momento lo que os puedo contar así a nivel de aventurilla es que esta semana ha sido completita; tras terminar mis andanzas del largo fin de semana pasado (podéis verlas en los anteriores artículos) tuve que ir a arreplegar olivas. Ya contaba el año pasado que me parece una faena innecesaria y pesada pero, bueno, pensándolo bien no está tampoco tan mal. Te sacas el aceite de todo el año -de inigualable calidad- y encima haces deporte. Deporte porque tienes que coger todas las olivas que están por el suelo rodeando la olivera a mano y luego, con una caña, batojar el árbol para tirar a las redes las que hay encima. Curioso es que la palabra batojar que yo consideraba buñolera total está recogida en el diccionario de la real academia y quiere decir varear. Del latín battujare que era, precisamente, eso. Ya ves.
La cosa es que ya es domingo -aunque oficialmente sábado noche- y me dispongo a comenzar otro fin de semana sin plan que, je, acabaré no sé donde (a priori en la morocha por proximidad y porque ponen autobuses) y ya veremos cómo. Así que, amigos, cuando pueda ya os iré contando mis tristes hazañas.
Ah! otra cosa; al no tener ahora adsl no podré subir los vídeos del Hormiguero de Luis Piedrahita al Youtube como llevo haciendo estas semanas. Una lástima, vaya.
Conclusión de la aventura mitjana
Bueno, después de dejar esto colgando unos días (no he podido conectarme a internet) voy a concluirlo.
En una hora me casqué el libreto que nos dieron de ejercicios. No quise repasarlo porque me habría puesto a ver errores y pasé del tema. Estuve una hora allí, sentado esperando a que me llamaran para hacer el examen oral. Bueno, y como yo había varios. Así que, al final, me llega el turno y me mandan al oral. Paso a otro aula y veo la estructura del examen: tras tres mesas juntas (de estas de instituto) había 2 examinadores y frente a ellos el examinante que leía un texto y luego lo comentaba. Atentos al texto que me tocó en suerte:
"Un bacteri fart d'antibiòtics"
Des d'una molesta diarrea fins a una colitis fulminant i la mort. Estos són els símptomes que s'associen a una nova soca molt virulenta d'un bacteri que s'escampa pels Estats Units i el Canadà. La nova variant, resisten als antibiòtics, ha sigut descrita de manera paral.lela per científics canadencs i nodr-americans en dos estudis que publica una revista prestigiosa. El cas fa tornar a l'actualitat les possibles conseqüències del consum abusiu d'antibiòtics
..."
Y bueno, una parrafada más acerca de lo mala que es esa bacteria y tal. Así que me ves allí enfrente de las dos examinadoras comentando que esto salió en las noticias y poco más. Me callo un momento y me preguntan que qué más puedo decir. fff. Poco más, la verdad. Les comento que es como si te comes una aspirina sin que te duela nada y luego te habituas a ellas te puede atacar otro virus u otra cosa. Me vuelvo a callar y aquellas que ya me daban las gracias y me tiraban. Antes de irme les digo que si hubiera sido un texto de música o algo así (más fácil para el español medio, vaya) les hubiera dicho más cosas. Y luego me preguntan si era músico de allí de Líria.
- No, de Buñol
- Y allí se habla valenciano? (todo esto lo traduzco del valenciano, eh?)
- No. Pero yo soy una especie rara porque sí lo hablo. Como he ido a tocar con gente de Canals y Xàtiva y estos sitios, pues, hablo con ellos en valenciano y eso
- Ya se ve que tienes fluidez, ya. Venga, gracias.
Y eso fue el examen oral. En un par de minutos aviado. Ahora a esperar un mes o así a que salgan las notas y a ver qué pasa. Si suspendo no pasa nada; total, iba de bulto como aquel que dice. Al próximo si que me prepararé algo mejor.
Palmaditas en la espalda
Esas son las que me tocan recibir por haber nacido tal día como hoy pero de hace ya bastante tiempo.
Como pasa siempre que llegamos a un 17 de noviembre, cumplo un año más. Un año más que se puede resumir como todos los anteriores: un año de mierda. Sigo en paro aunque esto puede y debe cambiar en breve, sigo sin conducir aunque esto va a cambiar muy en breve -a ver si me hacen un hueco en la dichosa autoescuela-, sigo sin mujeres y, bueno, mi vida sigue siendo muy gris.
Voy a tener que investigar más sobre Paco "el pocero" para ver qué hizo para llegar donde está e intentar emularlo y así cambiar radicalmente de vida. Germán me lo puso ayer en el artículo donde hablaba de toda la pesca de hijos de puta de Marbella y alrededores y he de decir que ha despertado mi curiosidad. No sé que pensáreis acerca de este tío pero si empezó quitando mierda de las alcantarillas de Madrid y ahora es un multimillonetti de cuidado -delictivamente o no- a mí me parece un ejemplo a seguir. Me parece de película que a estas alturas veamos a un tío que no sabe leer ni escribir forradísimo de pasta. No sé, tendré que mirar a ver.
La casa de barbie y ken
Esa es mi casa nueva. Os lo aseguro. Acostumbrado a vivir toda la vida en un cubil de 77 metros cuadrados, llegar a esta mansión en la sierra de... eh... ahora no me acuerdo que tiene pero ciento y muchos metros seguro, ha sido un cambio bastante grande. Además, hay que sumarle que las cosas que hay ahora no son las que había hace 27 años que tiene mi piso. O sea. Desde los complementos del vater hasta, no sé, todo el mobiliario nuevo que hemos adquirido. Muy fashion todo (y eso que es estilo rústico). Esto es espacio y no los pisos de protección oficial... ainsss
Pa postre, le podemos sumar a la enorme casa -de la que pondré fotos una vez hayan venido ya los amigos a verla por no revelarla y que pierda encanto- la huerta y los cuartos exteriores que son: una cabaña paellero, un trastero, un voladero, un cuarto de herramientas, un "taller" donde están todas las herramientas y una especie de porchada donde están los basquets para la almendra, oliva (de aquí dos semanas tendremos que enredarnos con ellas, buf) y demás. También tenemos un corral de lo más variopinto donde hay dos pollos, dos titos (pavos para los no conocedores de la jerga local), tres ocas, una americana y dos patos. Ah!, hablando de los animales también quiero comentar que tenemos 3 perros, un cuarto con cuatro perdices y otro lleno de pichones. Como veis, biodiversidad, no nos falta. Adjunto dos fotos: una de mi perra Nieves y otra del corral de las maravillas.
Y bueno, poco más que contar. Ya pondré las fotos cuando toque. Como última cosita si que diré que como ahora paso todo el día allí, vengo un ratito a casa y me da tiempo a escribir estos artículos y poco más. Si veis que no os comento en vuestros blogs y eso es porque no me da tiempo.
Un sábado pesao
Sábado pasado, 28 de octubre. Seguimos con las mudanzas pero, en esta ocasión, del salón las brasas. El dueño había comprado "un restaurante" a precio de ganga; cocina, horno, turbinas, mesas, sillas, vajilla... en fin, todo lo que hay en un restaurante. Y allí que te ves a las ocho y media de la mañana, ya en el sitio, a cinco tíos con un camión para llenar con mobiliario. Pim pam pim pam y en un par de horas camión lleno y descargado con lo más gordo. Para hacer la cosa un poquito más difícil, en la puerta de donde sacábamos todos estos utensilios había coches aparcados con lo que nos tocaba girar por la acera hasta el paso de cebra o sacar estos enormes útiles a pulso, tipo anda de semana santa. Menos mal que el camioncete que llevábamos tenía una plataforma de esas mecánicas detrás y pudimos subirlo todo más comodamente, que sino nos hubiera tocado subir todo eso a pulso. Uf. Parecíamos los ninotes del vídeo "Money for nothing" de los Dire Straits:
El otro viaje que hicimos se complicó un poquito más. Como ya eran cosas más pequeñas a cargar -además de varios armarios y expositores- perdimos bastante tiempo organizándolo todo dentro del camión. La cosa es que a las cuatro y media de la tarde llegábamos al restaurante de aquí de Buñol y, en vez de ponernos a comer, nos tocó descargarlo todo. Después de toda la mañana de tute y famélicos cual hienas tiñosas, ponte a descargar. Uf uf. A las cinco empezábamos a comer. Lo mejor de todo es que a las 18.30 tenía que estar yo en Catarroja para tocar una entrà.
En 45 minutos comí, bajé a mi casa (que está a un cuarto de hora yendo como una bala), me duché, me cambié y salí a que me recogiera Jose para irnos a tocar. Con el tiempo pegado al cogote cogemos un atasco acojonante. Encima, cuando llegamos a Catarroja -a partir de ahora, el pueblo de los mil vados- nos viene justo aparcar. Así que como dos rayos llegamos al partidor de la entrà con la suerte de que aún no habíamos empezado. Menos mal. Tocamos la entrà -larga como ella misma, casi hora y media- y nos vamos a la kábila para hacer tiempo hasta que nos dieran de cenar. Entramos en un bar de al lado y tras atracarnos cuatro euros por dos servezas y dos bolsas de pequeñas de papas, echamos un par de euros a la tragaperras. A la tercera partida, cloc, 2 avances y Jose consigue los tres diamantes rojos. 20 euros del ala. Je!, por lo menos nos han salido baratas y todo las papas.
Vamos a cenar -a base de pernil y fiambres- y estos se ponen a tocar un rato más. Hasta las 2 y media que estuvieron. Como esa noche se cambiaba la hora, pues, oye, al final, salíamos de Catarroja a la 1.45. Llegábamos a Tropicana a eso de las 2.20 o por ahí. Como yo llevaba una reventá como en tiempo no había llevado, no bailo ni una sola canción para el asombro de todos. La verdad es que después de todo el día trajinando a contrarreloj no sé ni como me tenía en pie. Pero bueno, ya pasó y esó fue lo que dio de sí un sábado pesao pesao
Muchas cosas y poco tiempo
Este fin de semana, como predije, ha sido muy largo y pesado. Tanto que ni siquiera he podido acercarme al ordenador.
El viernes me fui, por la mañana, a trabajar a correos. A ventanilla, como este verano. Para un solo día, ya veis. Llego allí y, pem, había un montón de apartados, un montón de paquetes para darles entrada y, lo mejor de todo, no iba la franqueadora automática con lo que me tocó matasellar todas las cartas que había que enviar a mano. Vamos, que fue una mañana movidita.
De lo que me di cuenta esa mañana es el poder que tiene un mostrador delante de tí. O sea. Te convierte, a ojos del público, en experto. Llegaba gente a mi "departamento" (por llamar de alguna manera al pedazo de mostrador en el que yo estaba) y me preguntaban por giros western express, cuentas bancarias, que hacer para pagar multas y recibos... en fin, que me preguntaban cosas que ni de coña sé (más que nada porque no he recibido ninguna preparación) y yo me los quitaba de encima con la frase: "mire, aquí se recogen paquetes y cartas; para esas operaciones vaya a hablar con mis compañeros". Así la gente se conformaba e iba a los otros dos empleados a atender esos menesteres y quedaba profesional.
Se hicieron las tres y llegué a casa. Comimos, vimos "Saber y ganar" y luego fuimos a la casa nueva a llevar armarios, muebles, ropa y demás y nos tiramos toda la tarde montando dichos armarios y distribuyendo todo lo que habíamos subido. Quedan cosas por subir todavía pero la primera noche allí fue la del domingo. Ahora mismo, amigos, vivo en el monte como un ermitaño. Eso supondrá también que me conecte menos y no pueda seguir la marcha habitual. Intentaré hacerlo pero ya veremos.
Ordenador apañao y duras jornadas
Ya dispongo de mi ordenador completamente reparado. O al menos eso quiero y espero. Ayer tarde fui a recoger mi cpu y el tío que me la arregló estuvo explicándome que le había cambiado la fuente de alimentación porque la otra había petado y que había puesto un par de ventiladores más para refrigerar el asunto y que no se vuelva a sobrecalentar como lo hiciera en su día. Como ya os dije el otro día, todo esto no entraba en garantía y he tenido que pagarlo. Pero bueno, por lo menos ya tengo esto en marcha. Han sido 80 €uros que, oye, si esto ya no me falla no me importa haberlos pagado.

Las duras jornadas que me esperan son hoy y mañana. Ayer me llamaron para ir a trabajar a correos otra vez. Pero solo por hoy. Así que de 8 a 15 estaré currando. Es una faena ligera pero que tiene su aquel. Tras esto, comeré y me tocará ir de transportista trasladando los armarios de mi actual piso a mi futura casa. Mañana sábado más o menos parecido; por la mañana otra vez de transportista (aunque no sé si para casa o para el restaurante "las Brasas") y por la tarde a tocar una entrà mora a Catarroja. Por la noche, iremos a Tropicana a bailar salsa y a terminar de reventar.
Detesto poner este tipo de artículos "diario de Bridget Jones" pero, como es lo más interesante y novedoso de estos días... A ver si mañana no se me olvida la cámara de fotos esa tan chula que me compré y empiezo a hacerle afotos a mi casa para colgarlas por aquí. De momento, una del subnormal de zidane:
Ciberproblemas
Me imagino que todos sabréis que dentro de poco me mudo. De casa, porque de ropa me mudo diariamente para la interior, cada dos días para la exterior.
Ya os contaba tiempo ha cuando estuve con el albañil el año pasado, trabajando allí bajo la nieve y un frío cortante para ir adecentando la estancia. Pues bien, la casa está terminada y falta pasar los cuatro muebles más voluminosos para que empecemos a vivir. A 5 kilómetros del pueblo y enmedio del monte tenemos la nueva morada. Haré afotos y os las pondré por aquí para que podais ver mi nueva lar.
Lo que pasa es que no todo son ventajas. No. Hay, en principio un pequeño problema. Imagino que con el tiempo saldrá alguno más, pero de momento este en concreto es un poquito tocapelotas. Resulta que allí no hay línea telefónica y, por tanto, tampoco hay conexión a internet. Entonces hay que buscar alternativas. Mi padre ha ido a informarse acerca del tema (puesto que en telefónica pasan de poner línea por allí para cinco viviendas que seremos en total) y le han comentado -según sus palabras- que "hay un aparato que se pone en el ordenador y con el teléfono móvil te conectas". Luego llegó mi madre -técnica informática también- y me comentó que eso se pagaba por "kilobats". Vamos, que al final me han cargado con el muerto de que tengo que ir yo a informarme a ver de que va el tema.
Lo que tengo muy claro es que si eso es así (pagar por kilobats), igual ni me pongo internet en la casa nueva porque si no puedo tener el pc enchufado todo el día para bajarme las cosas que quiera, puedo hacer lo que estoy haciendo esta última semana en la que estoy sin ordenador: aprovecharme de todo pc que pueda (el de mi padre, en la biblioteca, recreativos...) para escribir en el blog, leeros a todos y mirar el correo. Mira, así más barato y más rápido. Para bajar cosas ya tengo los ordenadores de mis amigos como ellos han tenido el mío hasta la fecha. ea
Perdiendo grandes aficiones a la fuerza
Como mucha de gente de mi pueblo, yo soy arditero. O ardachero; o sea: que me gusta ir al monte a coger lo que da según las distintas temporadas. En otoño y en tiempo así con frío se cogen hongos (lactarius deliciosus) y también se pueden coger castañas, almendras y algún que otro fruto seco. En verano y cuando hace calor se cogen moras, baquetas (iberus gualterianus), espárragos, etc. Lo que pasa es que tiene que darse una condición bastante difícil hoy por hoy para que todos estos productos afloren: que llueva en determinadas fechas.
Estos dos últimos años, como no ha llovido ni para atrás (aunque en muchos horcajos han caido verdaderos chaparrones), no han salido baquetas, no han salido hongos y no ha salido casi de nada. Encima, las pocas gotas que hemos podido contar pasaron cuando estaba trabajando con lo que tampoco he podido ir a buscar nada.
Es una lástima que algo tan, no sé, noble y antiguo tenga que estar perdiéndolo y más cuando me gusta realmente irme por ahí, entre pinos y matorrales a coger de todo lo que pueda porque las condiciones no se dan. Pero en fin. Creo que algún día podré volver a hacer estas cosas y como dentro de mí estará aún esa costumbre me sentiré realizado. Otra cosa muy distinta es cuando vas a coger hongos y vuelves sin nada porque no han salido donde has estado. Es frustrante aunque puede pasar a menudo. Como en todas las aficiones, siempre tiene que haber algo malo.
Para terminar dos imágenes: una de hongos y una baqueta


Vuelta a las clases de salsa
Y de que manera, uh. Lo primero que hicimos es irnos al bar de al lado de la academia a tomarnos una caña. Nos juntamos en la mesa las 2 Marías (de las 3, vaya), un amigo suyo que se apuntaba con nosotros, la hermana del amigo, los dos Jóses y yo. Para empezar, no estaba mal.
Ya en la academia nos pasan a la clase y todos los que íbamos el año pasado nos ponemos juntos. Claro, como ahí había gente que no había ido nunca a esta academia y otra que había hecho el curso intensivo de una semana mientras que nosotros ya llevábamos un año, el profesor empieza con un poco de caña para diferenciar los niveles y tal de la gente.
Un par de básicos, un lateral (abrir, vuelta y abrir, vuelta), cambio de mano para darle una vuelta a la derecha a la chica y luego otra con la que girábamos también los chicos, una "caminaeta" dejando la mano derecha sobre el hombro derecho de la chica y la izquierda por debajo, adorno de ambos (chicos rodilla inclinada hacia delante, chicas cabeza ladeada hacia la derecha), paso por detrás mientras la chica hace una onda, cross, obertura en cruz, chica delante y chico detrás para terminar con dos vueltas a la derecha de la chica dando en la última una vuelta los chicos. Vamos, una secuencia jodídisima si no has bailado esto en la vida (o si lo has hecho pero en otros estilos como puede ser el cubano).
La verdad es que a mí se me pasó la hora volando y eso que al principio estaba nervioso; por un lado de volver a encontrarme con gente que no había visto en todo el verano y de otro por que no me acordaba ni de pegar una vuelta pues no he bailado nada desde que terminamos las clases a mitad de julio. Pero bien, supe zafarme como un jabato de la situación. La única putadita que tuvo la noche es que la siguiente clase, la de pasos libres, la suspendieron porque sólo éramos 4 personas. Entonces tanto Jose como yo que nos habíamos apuntado y así molaba porque en un día hacíamos parejas e individual tenemos que "fastidiarnos" y bajar dos días a la semana a Valencia: los lunes para parejas y los miércoles para técnica de chicos. En fin.
Cómo no, cuando terminamos la clase estábamos famélicos: al Lu-Cheng, el mejor restaurante chino de Valencia para mí. Mmm. Que fartá, diox. Menú degustación con papas chinas, entremeses (una albondiga de ternera, un bizcochito de gamba y una tira de berenjena frita), un plato de mi-fen con verdura, ternera con anacardos con hinojo y jenjibre y de postre las bolas de arroz rellenas de sésamo que embafan que da miedo. También nos pedimos la sopa reglamentaria y, buf, amigos, yo llegué desmayado y me fui harto. Que bien cené. Incluso pensé en hacerles afotos a los platos porque tenía mi cámara en el coche pero, por no levantarme pa ir a por ella lo dejé para otro día. Otro día os pondré las imágenes.
Para despedirme, un vídeo de los power rangers de la salsa:


